Simulando el título de la serie que rompió esquemas en los años ochenta y lanzó al gran Jeremy Irons. Poco más en común salvo, quizá, el pisto de aquellas islas sobre la cuestión religiosa que en la magnífica serie termina siendo dueña de los destinos.
Newbridge es un pueblo, o pequeña ciudad irlandesa del condado del Kildare por cuyas cercanías pasa el río Liffey, de aguas color té y truchas color mantequilla, descripción medianamente correcta pero que empieza a ser un tópico. En las veces que lo he pescado, solo la última, hace una semana, me he encontrado con otro pescador, por otra parte compatible con mi forma de pescar y tan integrado en el paisaje y tan quieto como uno de los abedules mágicos de esas tierras. Hay cisnes silvestres con muy mala leche cuyos varones, si tienen a la señora en el nido, pueden franquear tu cómodo vadeo con más eficacia que la guardia suiza.
Tres días de pesca tranquila, comentando las estrategias con el guía, más por el placer de escribir una historia para cada trucha que por necesidad real de tácticas. Solo seca, salvo un rato con un tándem sin plomear que, por cierto, funcionó muy bien. Truchas perfectas, de librea perfectas, nacidas en el río, sin estridencias en el tamaño, nada que ver con la mezcla de naciones genéticas de los ríos alpinos de Centroeuropa, estupendos también, no seamos pijos. Y selectivas, a veces muy selectivas pero previsibles si tienes… los hilos.
Pescan nuestras moscas, sin duda, y los materiales conocidos, CDC, riñonadas, liebre ártica, pero sin duda –este año sobre todo- entre los nativos está triunfando el montaje klinkhammer en un espectro limitado desde el negro a la Adams en variedad de grises, sin contar con las singularidades correspondientes a sus descomunales moscas de mayo, que parecen tórtolas saliendo del río.
Cervezas y unas cenas muy decentes en alguno de los tres o cuatro pubs de la calle principal, unos paseos vespertinos por el parque, impresionante parque, centro natural de ocio con familias y pandillas y flanqueado por el mismo río, a esas horas con truchas cebándose tranquilamente. Hace dos años, ya duchado y antes de cenar, cogí dos o tres pisando césped y con mis zapatitos de tomarme el Jameson en el Harrigan & Son. En esta ocasión ni siquiera utilicé la mañana libre hasta la hora del vuelo, me quedé viendo cómo un tropel de gente decoraba con telas y lanas los árboles de ribera festejando la fiesta de los colores, típica recreación de la primavera en su mayor protagonismo.
Todos buscamos siempre algo y por supuesto los pescadores también. Si volviera a pescar el remonte de los barbos volvería a gustarme como antes, pero ya es difícil tal cosa porque todo está en su lugar. En fin… o no. La segunda noche en el pub estaba con la Guinness y el caso es que una celta pelirroja parecía que me miraba y de improviso se levanta, viene hacía mí… a ver, en Irlanda hay un dicho muy importante que dice “A stranger is just a friend you haven’t met yet”, por fin un refrán verdadero, pero… pasó de largo, olímpicamente. En su lugar, dos toques en el hombro, un paisano al que había preguntado el primer día por un restaurante hindú referenciado en el tripadvisor; era algo así como el compañero fortachón del Corsario de Hierro… Otra pinta, por supuesto, a practicar mi débil inglés y, como decía mi padre, nadie sabe lo que pasa en casa de uno.
Marco Payo. -Toledano-









Pues si.ese rio al igual que el blackwater.y hay varios blackwaters ya que casi todas las aguas son de ese color;es uno de 3,yo diria,que pescan muy bien aunque es muy dificil cojer algo del tamaño de las que puedes cojer en el Tormes,Pisuerga,Saja,esla,narcea etc.Yo por esos lares no alquilo coche,mas bien por sus carreteras y lo de conducir al reves.El guia me recoje y lleva al aeropuerto,al rio y me consigue el b&b,Saludos.
Hay opciones, cuando voy a pescar no alquilo, pero sí que he andorreado con la familia por esos paises de conducción equivocada y la verdad es que un navegador ayuda mucho, sobre todo en la rotondas, jaja. En todo caso pesca tranquila, comentando las jugadas, paraditas para tomar algo, truchas reconocibles… mi paradigma del flyfishing.