Los quironómidos (Chironomidae) son una importante familia de dípteros nematoceros, pertencientes al suborden Culicomorpha, emparentados con los simúlidos (moscas negras) y los culícidos, los verdaderos mosquitos picadores. Las larvas son acuáticas, y ocupan toda clase de medios acuáticos, ya sean aguas corrientes como estancadas, soportando grandes niveles de contaminación. Los adultos están presentes todo el año, formando enjambres para la reproducción. En la Península existen alrededor de 400 especies, con una taxonomía complicada, por lo que es difícil llegar incluso a los géneros de los mismos. En este artículo es una recopilación de fotos de ejemplares que he ido encontrando por el río a lo largo de la temporada de pesca y en distintos puntos del río Tormes.

Variedad en una tela de araña junto al arroyo Zurguén, que desemboca en el Tormes a su paso por Salamanca.
Son mosquitos no picadores a diferencia de los simúlidos y los culícidos, por lo que son inofensivos. Tienen un aspecto parecido a los culícidos, pero se diferencian por carecer de trompa, piezas bucales preparadas para extracción de sangre por parte de las hembras, y por tener el abdomen más largo que las alas, que no ocurre en aquellos. La posición de descanso de los culícidos, según muchos manuales, es con las patas traseras levantadas, mientras que en los quironómidos podemos ver en algunos de ellos que es el par delantero el que tienen levantado.

Junto varios quironómidos una crisopa que sirve para comparar tamaños. Tramo del Tormes a su paso por Salamanca
Son insectos de tamaño mediano a muy pequeño, con un claro dimorfismo sexual; los machos tienen las antenas plumosas, el abdomen tiende a ser largo y estilizado, más largo que las alas, muchas veces con tendencia a estar curvado, y es visible la genitalia con aspencto de “pinzas genitales” en el extremo del andomen. Las hembras son más “rechonchas”, el abdomen es similar al largo de las alas, o solo un poco más largo que el abdomen, y antenas filiformes, no plumosas.
Las puestas son hechas en la vegetación de las orillas, como en este caso de las fotos, y en las ovas emergidas fuera del agua. Las fotos son de Cricotopus Van der Wulp, 1874, una especie común en el río, y fácil de ver durante el verano y el principio del otoño.
Entre los ejemplares de mayor tamaño se encuentran estos, del grupo taxonómico Chironominae Macquart, 1838. Son insectos de tamaño mediano, activos sobretodo por las mañanas en zonas paradas, escondiéndose en las zonas de espadañas, o en puntos altos de los sauces de la orilla. Muchas veces vuelan sobre el agua confundiéndose con una efémera cualquiera de las que puedan verse en verano sobre el río, y es bastante más abundante de lo que pudiera parecer. Los imagos macho son más numerosos que las hembras y más activos que ellas sobre el río; son más pequeños y en tonos anaranjados como los de las fotografías. Las hembras son algo mayores, en tonos desde verdosos a los anaranjados como los imagos macho; estas son más complicadas de localizar y permanecen escondidas entre la vegetación en zonas de sombra.
Los dípteros en colores oscuros son también muy típicos, y los que más relacionamos con la pesca a mosca. Unos ejemplares de ambos sexos en el tramo de aguas paradas del escenario deportivo del Tormes.

Vista del tramo de aguas lentas del escenario deportivo, donde hay una gran variedad de dípteros entre quironómidos y otras familias.
Quironómidos de Galisancho en colores verdes, los cuales son fáciles de ver en muchos puntos del río.
Algunos individuos más encontrados durante las jornadas de pesca por el tramo medio del río.
Dos imágenes del tramo medio del Tormes en la zona libre de Galisancho; aguas lentas, con abundante vegetación acuática sumergida y flotante, y orillas colmatadas de sedimentos de origen vegetal.
En el río Tormes a su paso por Salamanca desemboca un arroyo temporal, el Zurguén, que en su desembocadura forma una zona de aguas paradas, con fondos colmatados, donde estos insectos son muy numerosos. Existe una pasarela iluminada sobre el río donde les he podido hacer unas cuantas fotos.
Algunas arañas sacando provecho de los mosquitos atraídos por la luz
Muchos insectos cazan quironómidos aparte de las libélulas y los caballitos del diablo, algunos dípteros cazadores y una araña en la vegetación ribereña.
Texto y fotografías: José Ángel Martín del Arco. -jamdelarco-













































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