La Oligoneuriella rhenana (Imhoff, 1852), es una efémera de hábitos crepusculares que aparece en los anocheceres de los meses de julio y agosto, en ríos con fuertes corrientes, donde las ninfas viven adheridas fuertemente a las piedras. Es una efémera de un tamaño mediano a grande, mas bien muy voluminosas las hembras que están llenas de huevos, mientras que los machos son mayores y más esbeltos. La eclosión es muy rápida y el ciclo vital del adulto dura unas pocas horas de vuelos y cópulas sobre el agua.
Una vez acabada la temporada de pesca en Asturias cuando los ríos están vacíos de pescadores, es una opción hacer una visita a algún río para ver que “mosca” sigue saliendo al final del verano. En una visita al río Narcea, en la pasarela del coto “Arenas” encontré los restos de lo que podían ser Oligoneuriellas junto a otras efémeras. De ser así hacía falta una vistita al río al anochecer para ver que es lo puediera haber. En realidad fueron varios días los que me ocuparon en intentar ver a estas efémeras.
El río Narcea desde la pasarela del coto “Arenas” uno de los días de las fotos
El primer día desde el aparcamiento y el “mirador” al río que hay en el pozo “El Pilar”, pude ver la emergencia de estas efémeras. Los otros días no hubo tanta suerte y no pude ver nada. En apariencia son como polillas que salen del río, y que rápidamente se elevan por encima del río. El ciclo vital en la fase adulta es muy corto, de unas pocas horas, que son de paso de subimago a imago y las cópulas, todo ello en el aire. Apenas si pude ver los vuelos, solo de las que eran atraídas por la linterna. Las que se quedaban atrapadas en las telañaras de la pasarela son aquellas que puede fotografiar.
Las mudas se producen en vuelo, de igual manera a como lo hacen los cénidos.
Las hembras son grandes y robustas, es una efémera de tamaño mediano a grande, un tamaño que pudiéramos considerar de una anzuelo del 14. Las medidas son unos 15 mm. de cuerpo, con unos cercos muy cortos, y alas de un tamaño similar al del cuerpo. Son de color verde azulado, con una masa de huevos naranjas que salen del penúltimo segmento del abdomen, y que le dan un aspecto anaranajado al insecto en cuanto no los haya expulsado.
Dos fotografías del mismo ejemplar en vista frontal y lateral
Una serie de fotografías de imagos hembra que fui encontrando atrapados en la pasarela
Los imago macho son más esbeltos y quizá un poco más pequeños que las hembras, digo quizá porque en el libro de Rafael del Pozo las medidas de los machos son menores que las de las hembras. Aquí los pocos que pude recoger son tan grandes como las hembras. La caída de los machos se produce después de las hembras, posiblemente ya agotados de intentar alargar el proceso reproductivo lo mas que se pueda.

El aspecto es de un color verde azulado más claro que en las hembras con un anillado casi traslúcido.
Muchos ejemplares mueren en las telarañas de la pasarela, donde quedan para las arañas o algún visitante sorpresa como el sapo de la última foto
Texto y fotografías: José Ángel Martín del Arco. -jamdelarco-





























Ya he aprendido algo mas Jose Angel, aqui ya son testimoniales ,también puede que sea porque dejo de pescar a principios de Agosto.
Magnífico, estos monográficos son estupendos. La foto de la eclosión me trae algún recuerdo…
Gracias.
Tremendo en trabajo que te das. Enhorabuena
Muchas gracias por los comentarios. Estas me costaron unos cuantos viajes fuera de temporada, pero mereció la pena verlas junto a los reos al sereno