
Arco iris argentina
Digo “mis” lectores porque son los que me preocupan cuando escribo, conocidos o anónimos. Ni idea de su número. Además entiendo muy bien que haya personas interesadas por temas distintos a los míos. Hace algunos meses decidí dedicarme a otros proyectos literarios que tengo y dejar de escribir de momento sobre pesca. La mayor razón es que he escrito tanto que no puedo continuar sin correr el riesgo de repetir algunas ideas lo que, desgraciadamente, me pasó a veces. Con mis numerosos artículos, con 1 libro en Francés y 7 libros en Castellano he intentado contar o transmitir las experiencias y observaciones que fui juntando durante lo que se puede llamar una vida de pesca.
Los responsables de Conmosca hacen todo lo que pueden para mantener viva la revista cuya cara nueva es indudablemente más moderna. Lo que siempre me gustó también fue la ausencia de espíritu de lucro que impera tanto en numerosas actividades del mundo de hoy. Cuando empecé a mandar algunos textos a la revista lo que buscaba era la libertad de escribir artículos largos o cortos cuando me apetecía sin seguir un calendario predefinido. No me importó la falta de remuneración. No se puede tener todo a la vez. Me han comentado que en algunos países los autores pagan para publicar en revistas. ¡No faltaría más!
Desgraciadamente agua que no corre no mueve molino y parece que algunos simpáticos amigos o lectores se quejan de que no siga moliendo temas piscatorios y hasta me incitan directamente a continuar. Total si la nueva revista cambia de cara yo podría afeitar la mía. Esperando que San Pedro me mande alguna inédita inspiración he pensado que podría incluir en mi blog algunas páginas de mis libros, las que tuvieron éxito en su tiempo como artículos, que algunos han leído y otros no. Si esta fórmula es válida seguiré adelante eligiendo muy subjetivamente lo que me parece digno de recordar. También intentaré adjuntar algunas fotos nuevas. Ésta es la idea para “volver al redil” como dice el amigo Ernesto. No sé si es de interés pero nunca se sabe lo que puede resultar.

Recuerdo que compitiendo en el Narcea mi controlador me hizo notar que no había lanzado a una orilla casi sin agua :
- No lanzo porque veo que no hay nada
- ¡Nunca se sabe donde puede haber un pez! (me contestó con razón)
-gR– agosto 2015






TE seguiremos leyendo como vamos a los mismos rios, con la esperanza y el deseo de que haya algo nuevo, y con la certeza de que lo haya o no, haya pesca o no, habremos pasado un buen rato.
Saludos
Me alegro mucho que vuelvas a pescar con las palabras Guy. Yo he aprendido mucho leyéndote durante años, tanto a pescar como a escribir. Un abrazo. R
Guy no te pedimos, si no que te exigimos que nos sigas deleitando con tus correrías por tantos y tantos ríos y que nos siembres con tu experiencia, te recuerdo.
” Vuelve el sol inquieto
a repicar la tarde
pero entre tu y yo
como entre dos retales
grises de trigo y avena
crece sin arco iris
una campana de niebla”
Pues bien Guy, sigue repicando esas campanas y déjanos el sonido de tus sabias palabras impresas. Bueno este trocito como podrás comprobar es de uno de tus poemas, titulado la risa, del libro “LOS EJES DEL ACASO”, que por cierto dedicaste a mi familia, y creo que ha sido leído por ellos varias veces. Te diré que yo también lo leí, pero yo prefiero tus libros y artículos sobre la pesca.
Un saludo cordial desde Cantabria y esperamos seguirte leyendo sea donde sea, pero por muchos años. Un abrazo amigo Guy de mi familia y mío.
Víctor Sobrino Vázquez ( Santoña)