El hecho de tomar distancia permite a menudo ser más consciente de como los cambios, o la ausencia de ellos, terminan por ocasionar una serie de circunstancias que quizás no se aprecien tan fácilmente cuando uno convive día a día con una realidad determinada.lafigal

El exilio laboral de muchos asturianos ha hecho que cambiemos docenas de jornadas de pesca en los ríos que atraviesan el Principado por apenas un puñado de salidas que, año tras año, no significan otra cosa que la constatación de que los ríos que abandonamos hace apenas un lustro, o una década, no han hecho sino seguir su inexorable declive ante la inoperancia de una Administración que, independientemente de su signo político, siempre ha parecido estar completamente desconectada de las necesidades de sus ríos, tanto medioambientalmente hablando, como desde un punto de vista meramente económico.

trucha del porcia
Nadie debería dudar en cuanto al potencial pesquero propiamente dicho, y a las posibilidades de la explotación de negocios relacionados con la pesca en sí misma, que el Principado de Asturias debería ser la región estrella dentro de las distintas Comunidades Autónomas de la geografía española. Se podría discutir acerca de la belleza del paisaje, de la variedad de las actividades de ocio o de la calidad de los alojamientos o la gastronomía, pero lo que resulta indiscutible es que el hecho de que sus aguas estén habitadas por salmones, truchas y reos marca una diferencia clara con cualquier otra región, habida cuenta de que los salmones, presentes también en otras comunidades cantábricas, no mantienen poblaciones que puedan rivalizar en número con los que conservan los cauces salmoneros asturianos.

Y a pesar de ello, si nos ceñimos a la realidad que hemos vivido los últimos tiempos, vemos que todo este potencial no solo no ha sido desarrollado y aprovechado, sino que cada nueva temporada se va viendo mermado, sin que la Administración lleve a cabo ningún plan a medio o largo plazo que incluya, además de las pertinentes actuaciones en pos de la conservación de especies emblemáticas de nuestra fauna, como el salmón atlántico, un plan de desarrollo ligado a la explotación de la pesca como recurso ligado al auge del turismo rural, el turismo gastronómico o el turismo de aventura.

afluente mas importante, El Mazo

 

Pero sería injusto responsabilizar exclusivamente a la Administración por mantener una normativa de pesca en aguas continentales completamente anclada en el pasado, con cupos, tallas o periodos hábiles de pesca que poco se ajustan a la realidad actual de la pesca en Europa, y lo que resulta incluso más desalentador, también claramente en desventaja si lo comparamos con alguna de las comunidades limítrofes.

Y la Administración no es la responsable única, ya que a menudo es solo un reflejo de la sociedad. Y en el caso de Asturias, y en lo que a la gestión de la pesca se refiere, no solo hace falta que la Administración comience a dar pasos fijándose en como gestionan el recurso en otras regiones europeas que podríamos tomar como ejemplo, como podrían ser Irlanda o Escocia, sino que es necesario que sea la sociedad en general y los pescadores en particular los que comiencen a reclamar la existencia de una planificación clara a medio o largo plazo, con la que después cada uno podrá estar más o menos de acuerdo, pero si no queremos que sea tarde, si es que no lo es ya, deberíamos ser nosotros mismos los que exigiésemos que haya un plan, un camino marcado, una líneas inalterables a seguir independientemente de que en la Junta el gobierno sea de un signo político o de otro, que todos ellos se sientan obligados a seguir el camino que la sociedad les marque con sus exigencias.

Y mientras los ríos van agonizando, seguimos dándonos por contentos (o descontentos, según el caso) con medidas temporales como el control de unos pocos cientos de cormoranes o unas docenas de nutrias, o medidas electoralistas como la subida o la bajada de los cupos o el periodo hábil para un cebo determinado en función de quienes y cuantos sean los que reclaman dichas medidas, que en algún caso llegan a ser ofensivas por lo absurdo de las mismas, como lo es el hecho de que incluso hoy en día sigan oyéndose voces que claman por volver a la comercialización de truchas y salmones.denominado pozo salmonero del prado de la fiesta
Y el escenario final que nos encontramos es una Administración solo preocupada de contentar al mayor número posible de colectivos y ciudadanos en lugar de preocuparse por las necesidades reales de los ríos, su flora y su fauna y aquellos que viven en sus riberas, a unas sociedades de pescadores cuyo principal mérito, en muchos casos, parece ser únicamente el número de ejemplares que son capaces de sacar adelante en sus centros de alevinaje y unos hosteleros que aún hoy, en muchos casos, siguen creyendo que para sus negocios sería más rentable poder incluir de nuevo peces del río en sus menús en lugar de reclamar que se conserven y mejoren las poblaciones piscícolas y sus hábitats para tratar de atraer un nuevo turismo proveniente de diferentes lugares de la geografía española y europea y que hallaría en Asturias un pequeño paraíso para la pesca, que unido a unos precios más bajos en comparación con otros destinos europeos de pesca, un clima más benévolo y unos horarios que permitirían la práctica de la actividad en sí misma sin gran preocupación por encontrar un lugar en el que poder cenar a partir de las 21:30 de la noche, podrían hacer de Asturias un destino preferente y permitirían el desarrollo económico de muchas zonas rurales y la creación de empleo.

En definitiva, el escenario es desolador, tanto por la palmaria realidad de unos ríos en claro declive como por la inoperancia de la Administración y la ausencia de agentes sociales que reclamen cambios profundos enfocados a que la gestión del recurso se lleve a cabo de manera acorde a lo que en otras regiones y países de nuestro entorno están empezando a hacer o llevan años haciendo. Porque podemos admitir que estos pocos párrafos sean un diagnóstico vago y reclamar que lo verdaderamente importante es aportar soluciones, pero de nada sirve aportar soluciones hasta que no se haya conformado en la sociedad y sea aceptada por la misma la idea de que el retroceso es constante.

Y una vez aceptemos que llevamos años haciéndolo casi todo mal, y asumamos nuestros errores, será el momento de empezar a proponer cambios en la normativa que regula la pesca, entre los que deberíamos incluir que la pesca sin muerte, la creación de un título oficial de guía turístico de pesca o la creación de paquetes completos alrededor de la pesca de truchas, salmones y reos formen parte de los cimientos sobre los que edificar un nuevo modo de comprender, gestionar y desarrollar los recursos piscícolas de la región, además de todas las actuaciones que se consideren pertinentes y adecuadas a las diferentes normativas y legislaciones nacionales o europeas en relación a las especies invasoras, calidad de las aguas, caudales mínimos, etc.

Y para eso será necesario mirar hacia nosotros mismos y asumir nuestros fallos y errores y dejar de una vez por todas de buscar culpables en la contaminación, los cormoranes, las garzas, las nutrias o el estiaje, que también forman parte de los problemas de nuestros ríos y también debemos dar pasos para solucionar todos y cada uno de esos problemas. Pero el cambio urgente, el que de vedad marcará si llegamos a tiempo o no, debe tener lugar en nuestra manera de entender la pesca.

Redacción Conmosca

Escrito por Admin

    2 comentarios

  1. villandasgrado 24/12/2015 at 11:55

    Los que nunca abandonamos la región, y patrullamos a pie sus ríos no solo en temporada de pesca, también en el resto de estaciones. Sentimos el declive de nuestros ríos, es mas el cambio es terrorífico de una temporada a otra. Pero es que son muchos los males. Ríos como el Esva que deberían ser gestionados con verdadero recelo, como patrimonio de la humanidad que es, uno de los últimos reductos del salmón atlántico y de muchas otras especies en peligro. En cambio se tolera que sus aguas sostengan una contaminación insostenible para los caudales que luce en la actualidad y que el salmón que lo podemos dar por extinguido por segunda vez en la historia de su cuenca, se sigan sacrificando los pocos ejemplares que remontan sus aguas…

  2. farioreo 25/12/2015 at 22:15

    Si fuera Asturias solamente? No veo mucha diferencia en cuanto a cupos,tallas etc con los vecinos gallegos y cantabros.Pero,bueno,en mayo con 67 largos dejo de trabajar y me retiro.Desde que mi hijo nació hace 25 años,me preguntan,vienes de usa a pescar a España? y me repuesta ha sido,no,voy a españa y pesco.hace 50 y hasta quizas hace 30,si hubiera ido a España a pescar.Volviendo al tema,si,el 1 d ejunio ya estoy en España y el 10 de agosto regreso.Pescaré? pues si,en Asturias,cantabria(donde tengo casa),Leon,palencia y la meseta.la diferencia es que ya jubiulado,cuando regreso ,en sept. me pienso pasar una buena temporada en Montana,usa,a orillas de un gran rio y cerca d emuchos.Hay tantos,que rios o riachuelos donde pesco,y hay mas de 100 de estos que estan llenos de truchas salvajes de 18 a 28 cms;a las cuales las nominariamos en españa como “buenas” y encima legales para la cesta!,no los voy a tocar,pues de los rios ma s grandes y buenos con truchas de 30 a 50 cms d emedia,mas que me sobran.Curiosamente estos riachuelos que son los viveros de los otros rios casi nadie los pesca y casi nadie mata ahi una trucha.Si es verdad que en general ,donde s epueden matar,suelen ser solo d elas comunes,protejiengo las cuello cortado,salvelinos y iris;con cupos de 3 y ninguna de mas de 40 cms!Ademas d ela contaminacion ,practicamente incontrolada o tratada,es decir ,vertida al rio igual que hace 100 años,el mayor problema es que casi todos los riachuelos y regatos,vedados o no, o bajan secos por llevar el agua al pueblo, o los queman con lejia y asi ,acaban con las piscifactorias naturales d elos rios.Por desgracia,con 2 o 3 de estos malvados ya es mas que suficiente para acabar con muchas truchas de estos.Y por ultimo,luego viene la administracion y en vez de protejer la pesca ,proteje al pescador de cesta con multitud de cebos,tallas y cupos.Claro,cuando solo quedan 4 sardinas,ni se proteje la pesca ni al pescador de cesta;acabando mas desmoralizado el pescador deportivo conservacionista que pesca con anzuelos sin arpon y practica cys.Para el 2016 ya tengo mi viaje a montana preparado con un joven amigo de Burgos.Para el 2017,pues si las cosas no cambian,avisame y nos comemos las fabes y los culines en Asturias y la pesca en Montana; ademas,ahi se pued e pescar todo el año si quieres.saludos y suerte a nuestros rios;que el deva por debajo de panes ya esta todo hecho un profundo canal por culpa d e las palas.

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