En el NarceaEmpecé a pescar en Asturias en 1976 casi cuando escribí mi primer y único libro en Francés « A Propos de Mouches » (“A Propósito de Moscas”) publicado en 1978 y agotado hoy. Con mi familia fuimos a acampar cerca de Llanes y por supuesto cerca del mar. A 15 minutos de coche tenía 2 ríos trucheros, el Purón y el Bedón. Los resultados a mosca seca eran tan satisfactorios que no busqué otros ríos cuanto más que durante años la segunda parte de las vacaciones se efectuaba en la acampada libre de Riaño. Me costaba un poco subir al Pontón con la caravana desde Cangas de Onís. Para evitar cualquier percance viajaba de noche aprovechando la luz de los faros para localizar los escasos coches que bajaban.

Era entonces un pescador feliz que disfrutaba de León y Asturias pero ¡siempre pasa lo que tiene que pasar! Y en tal caso fue una excursión a Unquera para comprar corbatas que, bien merendadas, me dejaban tiempo para acercarme al impresionante Cares. Subí hasta Panes y entré en el lugar llamado “La Estacada” en una curva donde más tarde construyeron una escollera. El cielo estaba nublado y vi. algunas cebada por la orilla pero estas “truchas” de comportamiento algo raro desdeñaban mis mosquitos. Con el sereno las cebadas se convirtieron en un hervidero con los mismos efectos para mí. Debajo de unas ramas enganché una buena trucha que me quitó el bolo pero intuí que los Reo Guyotros peces eran distintos. Convencido de la inexactitud de mis moscas, observé las que veía y para el día siguiente monté imitaciones tan bien conformadas que a veces, después de posar, me confundía entre la mosca real y mi artificial. Pero esos malditos peces parecían tener gafas. Por fin, lanzando por casualidad aguas abajo y no arriba, clavé un pez plateado que saltaba como una cabra y no se rendía nunca. Mi aventura con el REO acababa de empezar.

En « Mosquero Andante » (2001) dedicaré varias páginas a lo que llamé mi “reomanía”,
palabra que tuvo porvenir entre los mosqueros. Intenté comentar todas las facetas de la pesca del reo que no es sólo una pasión sino también una patología caracterizada por tendencias obsesivas y para colmo contagiosa.

Reo Pascal

Desde que conocí a Su Majestad El Reo fui a saludarle cada año siendo el mejor período entre junio y julio para que acepte el engaño sin poner sus habituales morros. Los ríos asturianos más producentes son el Cares, el Sella y el Narcea cada uno con su peculiaridad según el sitio o el momento. He notado que hay reos más comprensivos que otros como los del Narcea aguas abajo de Cornellana en La Defensa o en La Figal donde suelen tener largas reuniones con los salmones y desgraciadamente con manadas de muiles.

Antes de lo cotos parciales había largas zonas libres donde siempre, con paciencia, un encuentro positivo era posible pero desde mi punto de vista los parciales en vez de mejorar las relaciones entre Peces y Pescadores las han echado a perder por culpa de fines de semana con una presión de pesca descabellada que no existía antes. Cierto es que hay también nuevas contaminaciones con un clima menos lluvioso a las caracolque se añade el abuso descontrolado de piraguas y canoas que suelen estar en los ríos en las horas prohibidas y dejan a veces inmundicias en las playas donde paran sin preocuparse de la presencia de un pescador al que algunos tienen la inconsciencia de preguntar si “pican”. Es exactamente lo que me pasó este año en “El Cigarrillo” y en “La India” (DevaCares).

Mis últimas observaciones en julio 2015 confirmaron lo que desgraciadamente observo desde hace años esto es que la densidad y el tamaño de mis amigos los Reos han mermado mucho y que su comportamiento ha cambiado. Para el año que viene pienso en alternar la pesca con la búsqueda de caracoles pero ellos también están en vía de extinción ¡!!!
— gR —

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