Siempre que hablo del paraninfo me gusta aclarar que la idea de una imitación de ninfa que deriva justo debajo de la superficie no es una ocurrencia mía. La vi hace muchos años en una revista creo que


Montando un Paraninfo

inglesa. El artículo se titulaba “La pulgada mágica”, y hacía referencia a la gran acumulación de ninfas bajo la película superficial en los momentos previos a la eclosión y durante la misma, con la consiguiente actividad y selectividad que esto provoca en las truchas. Lamentablemente no recuerdo el nombre del autor del artículo.

Mi pequeña aportación a lo que creo que es una muy buena idea se limita a sustituir el poste donde va sujeto el hackle en paracaídas, que en el original era de alambre por un trocito de nylon del 18/0 con un pequeño señalizador y a cambiar la ninfa (que lógicamente era muy pelujona, muy inglesa) por una de las que yo monto, una ninfa con una silueta muy marcada y creo que muy lograda, sin ningún elemento que le impida penetrar la película superficial del agua.

Las que ahora monto se parecen bastante poco a las primeras, en esto no quiero extenderme, simplemente decir que el Body quill, que es el material que ahora utilizo, me parece perfecto y además, utilizándolo como hilo de montaje, simplifica mucho el montaje de la mosca.


Paco Lizarraga y Jesús García Azorero en el encuentro de ConMosca en Torrelavega.

Esta es una mosca para utilizar en distancias cortas y medias (poco más de diez metros). Lanzar más lejos implica tener que dar más velocidad a la línea y esto nos va a crear problemas de rizado en el bajo. En la sesión de montaje de Torrelavega un cofrade (soy muy despistado, tampoco recuerdo el nombre) me apunto la posibilidad de sustituir el hackle por un falso hackle de CDC. He hecho alguna prueba y creo que esto puede solucionar bastante el problema, habrá que probar cuando empiece la temporada.

Yo preparo un mejunje con pasta de limpiar la vitrocerámica y un poco de fairy que aplico a la ninfa y al tippet para favorecer que rompan la tensión superficial de la película del agua. Al paracaídas un poquitico de flotabilizador y luego, a medida que hace falta, polvos mágicos pero con mucho cuidado de que no vayan a parar al tippet, que para que la mosca navegue bien es fundamental que se hunda.


Paraninfo

Pues nada, aunque a primera vista el montaje os pueda parecer algo complicado os animo a que os pongáis al torno. Igual las primeras no quedan muy bonitas pero van a pescar lo mismo. Ya me contaréis.

Varo (Líneas Vivas):

Conocí a Paco cuando yo tenía 13 años y estaba empezando en esto. Digamos pues, que fue una de esas primeras referencias que tuve en mis primeros pasos como mosquero. Paco era “el montador” de ANAPAM. Creo que todas las moscas que rulaban por la sociedad tenían, de una u otra forma, el sello de Paco, su impronta. Cualquiera que haya tenido el placer de conocer a Paco entenderá porqué, porque cualquiera que haya pescado con una mosca hecha por él intentará imitarla. Sin éxito, al menos en mi caso. Quizá el recuerdo de aquella época que mejor conservo tuvo lugar en unas jornadas ANAPAM en Elizondo. Durante éstas, Paco daba una demostración de montaje con foam torneado. Creo que fue la primera vez que le veía montar en directo. Me impresionó, aún lo recuerdo. Durante la sesión montó una hormiga y una rhodani, ambas con alas de CDC invertido, y un heptagénido comparadún en ciervo. Al acabar me las regaló, como quien regala una sonrisa, sin mediar palabra.

Semanas después me encontraba pescando el río de mi niñez, el Asón. Los primeros pasos de un mosquero en un río como el Asón no son fáciles. De hecho, en mi primera temporada en el Asón, saqué la friolera de 0 truchas en unas 30 jornadas. Ésta fue una de esas jornadas. Una en la que decidí atar la hormiga de Paco. Una en la que uno de los reos más grandes que he visto en mi vida -realmente no sé cómo era, es uno de esos peces que se quedan viviendo para siempre en nuestros sueños. Y se hacen viejos. Y crecen- salió del fondo y desapareció con ella. Fue la última vez que vi la hormiga de Paco, también la última que vi una hormiga como aquella.

Las moscas de Paco son así: únicas e irrepetibles. Tanto que muchas veces él ignora lo que te acaba de regalar -y tu también- y es muy probable que te haya regalado la mejor hormiga de la historia, pero cuando años después se lo recuerdes, no sepa de qué modelo le hablas. Él es así.

Álvaro de la Puente (Donde el agua ríe):

Cuando te presentan a Paco lo primero que hace es preguntarte: “¿pescas a mosca?” Si respondes que si, sacará la mano del bolsillo y te dirá: “toma, esto es para ti”. A partir de ese momento tendrás dos motivos de alegría, conocerás a Paco Lizárraga y tendrás uno de sus míticos paraninfos. Le he visto hacer el gesto muchas veces y parece extraño en alguien que no vende moscas ni necesita presentación, pero Paco es así, humilde y enormemente generoso.

Guardo en una caja todos los paraninfos que he ido recibiendo en estos años, los hay de efémera, de díptero, de cabeza dorada… Todos diferentes, pero todos definidos por una palabra: Equilibrio. Los materiales están en la cantidad justa, ni más, ni menos y se colocan en el sitio exacto donde deben ir, para que la mosca derive por el lugar adecuado, ni más, ni menos.

El paraninfo no es una mosca cualquiera, sus destinatarias han de ser especiales. Truchas especialmente selectivas, especialmente descaradas y especialmente crueles con el pescador, cebándose delante de sus narices con absoluto desprecio a la totalidad de moscas de su caja.

Un lance muy corto, casi de punta y la trucha comerá el paraninfo casi de la mano.

Escrito por Admin

Deja un comentario