Son muchos los leptophlébidos que habitan nuestras aguas y todos ellos tienen un cierto parecido físico entre sí en su fase adulta
Texto y fotografías: Tomás J. García. -LYNX-
Montajes: Francisco Muela. -pakito-

Presentamos un nuevo artículo del Archivo de Moscas, en esta ocasión escrito por Tomás J. García. -LYNX-. El archivo es una recopilación de fichas de macroinvertebrados relacionados con la pesca a mosca en las que, además de las imágenes, se aportan datos complementarios con el objetivo de identificar cada especie en su localización espacial y temporal. Esto unido a cada imitación de moscas artificiales que acompañan las fichas, hace de este proyecto una interesante y útil base de datos para los pescadores con mosca.

Choroterpes sp. (EATON, 1881)

Leptophlebia vespertina (Linnaeus, 1746), Paraleptophlebia submarginata (Stephens, 1835),Habrophlebia fusca (Curtis, 1834), Habroleptoides modesta (Hagen, 1864)…etc…

Son muchos los leptophlébidos que habitan nuestras aguas y todos ellos tienen un cierto parecido físico entre sí en su fase adulta: Todos poseen un tamaño de entre 6 a 12 mm, un característico color tabaco oscuro, las separaciones entre los segmentos abdominales son crema-amarillentas, tienen 3 característicos cercos o filamentos caudales (oscuros y separados a unos 45º), sus alas anteriores son de gran tamaño…
En definitiva, todas estas similitudes anatómicas, nos dificultan en gran medida nuestra labor de identificación.

Fase ninfal

En su fase ninfal adquiere una forma morfológica del tipo rastreadora o rampante, es decir, de las que pululan errantes por los fondos de los ríos, debajo de piedras… en las zonas correntosas antes mencionadas.

Descripción: Las fotos que os presento a continuación nos muestran a un insecto en fase de ninfa de unos 6 mm de longitud, con un color general predominantemente marrón cobrizo, posee 3 colas o filamentos caudales. Su abdomen está formado por diez segmentos, que poseen en su mayoría, en la zona dorsal, una característica mancha o marca con forma cordiforme (de corazón), que no aparece en los segmentos abdominales de otros leptophlébidos, tan solo en los Choroterpes. (yo la definiría como una característica diferenciativa secundaria, ya que aunque no aparece nombrada por la literatura entomológica como clave de identificación, al realizar las oportunas comparaciones con las ninfas de otras especies de leptophlébidos, en ninguna otra especie las he observado).

Y por último una clave fundamental para su identificación (ésta si nombrada por los expertos, para con los Choroterpes) y es la forma de las lamelas traqueo-branquiales. Éstas, a diferencia de otras especies de leptophlébidos, están compuestas por una lámina dividida en tres lóbulos, dos laterales y uno que nace o se escinde de entre medias de las anteriores, que se prolonga en longitud, superando a la de los otros dos. Esta característica se da en todas sus traqueo-branquias, excepto en el primer par, en el que la traqueo-branquia es simple, es decir que está formada por un solo lóbulo y en este caso lanceolado (con forma de punta de lanza).

Con respecto a las especies pertenecientes al género Choroterpes, que se citan como habitantes en la Península Ibérica, se nombran tres: Chroterpes picteti (EATON, 1871),Choroterpes prati (GAINO & PUIG, 1996) y Choroterpes salamannai (GAINO & PUIG, 1996).

Ahora llega la hora de identificarlo, pero se nos presenta un problema que dificulta el realizar una identificación exacta de nuestros ejemplares:

Inicialmente habría que descartar que pertenezca a la especie Choroterpes prati (GAINO & PUIG, 1996), porque no solo los expertos no la nombran en esta zona (estos especímenes fueron fotografiados a finales del mes de julio de este año, en la zona media-alta de un afluente del rio Tajo, a su paso por la provincia de Toledo y a unos 450 metros de altitud), si no que su principal área de distribución se encuentra localizada en unas latitudes muy alejadas del punto en que se realizaron estas fotografías (en algunos afluentes aragoneses del Ebro).

Con lo que, por eliminación, nos quedarían las otras dos especies restantes. Tras compararlo con ellas, en un primer momento su descripción se aproximaría casi con total seguridad alChoroterpes picteti (EATON, 1871). Pero la forma definitiva de asegurarlo sería comprobando minuciosamente la estructura del margen posterior de los terguitos (la cara dorsal de los segmentos abdominales) de una ninfa hembra madura. Para lo que habríamos de hacer uso de un potente microscopio electrónico de barrido… tecnología que para mi desgracia carezco, Así que tendremos que conformarnos con clasificarlo como Choroterpes sp.

forma de las traqueo-branquias
comparación de las traqueo-braquias de choroterpes con las de otro leptophlébido (en este caso, nuestro conocido, thraulus bellus)
Y no podía faltar una foto comparativa de los ojos de la ninfa macho y hembra.
Imitación para la pesca
Materiales de montaje:Anzuelo: Nº 16.
Cercos: Pardos.
Cuerpo: Bronze
Torax: Flashback pavo real.
Cabeza: Plata.

La fase adulta de Choroterpes sp.

Vamos a estudiar al poco conocido género Choroterpes, que está representado en nuestras aguas peninsulares por tres especies el Choroterpes picteti (Eaton, 1871), Choroterpes prati(Gaino & Puig, 1996) y Choroterpes salamannai (Gaino& Puig, 1996) y vamos a tratar de analizar algunos de sus caractéres diferenciativos, para así poder distinguirlo de los otros leptophlébidos: este Género perteneciente al orden Ephemeróptera, Familia Leptophlebiidae es uno de los leptophlébidos menos famosos y por tanto de los que más escasean sus fotografías, tanto en su fase de ninfa como en su fase adulta.

Para empezar hay que comentar que su hábitat predilecto son las facies lóticas (aguas corrientes) de las zonas medio-altas de los ríos, con un caudal permanente, fondos arenoso-pedregosos y una calidad del agua media-alta, es decir, bastante oxigenada, limpia y pura.

Con respecto a la fase adulta, que es la que nos ocupa en esta parte del artículo, sus caractéres diferenciativos distinguibles a simple vista, más destacables, son:

  • Los márgenes costal y apical de las alas anteriores de los machos, se encuentran pigmentados en marrón cobrizo (acorde con el tono general del insecto), tanto en su fase subimago como en la de imago.
  • Los ojos de los machos, a diferencia de otras especies de leptophlébidos y coincidiendo con los componentes del orden Baetidae, son turbinados o en turbante (es decir que se encuentran sobredimensionados).
  • Los ojos compuestos (en este caso los secundarios) tanto en los machos como en las hembras, están bien desarrollados y diferenciados de los principales, poseyendo normalmente unas tonalidades que contrastan con las de estos últimos ( los principales en marrón oscuro y los secundarios de color crema-blaquecino, en el caso de las hembras y de color marrón oscuro los principales y negros los secundarios, en el caso de los machos).
  • Los escleritos (o placas esclerotizadas) del tergo (o zona dorsal) que componen el tórax, poseen un color negro brillante.
  • El tamaño del insecto es de unos 12 mm, sin contar los cercos.
Imitación para la pesca
Materiales de montaje
Anzuelo: Nº 16.
Cercos: avellanado.
Cuerpo: Herl desbarbado de pavo real
Collar: Grizzly y marrón.
Cabeza: Marrón.

Y por último comentar que esta especie eclosiona durante la segunda mitad del mes de agosto, septiembre y principios del mes de octubre.
Un saludo navideño a todos los conmosqueros

Texto y fotografías: Tomás J. García. -LYNX-
Montajes: Francisco Muela. -pakito-

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