Modelos en paracaídas

Introducción

No soy muy amante de las moscas de conjunto, máxime si son demasiado fantasiosas y no se ciñen a un patrón que parezca algo natural, tal como la mosca que tengo a bien presentar en las próximas líneas, y que representa un insecto efemeróptero en su etapa adulta, con un cierto super estímulo en el montaje.

La mosca en cuestión me ha demostrado su eficacia durante cuatro temporadas completas, entre 2009 y 2012 montada al estilo clásico con hackle pero sin alas. Tras la primera temporada de uso y viendo sus buenos resultados, me decidí por enseñársela a un amigo que regenta una tienda de pesca. Desde entonces todas las temporadas le monto unas pocas, pues parece ser que los pescadores que la compran están muy satisfechos con los resultados. E incluso pudiera ser que ya me la estén empezando a copiar, por lo que he decidido ponerla en conocimiento del gran público mediante este artículo; siempre he pensado que más que copiar las moscas de los demás hay que subir un escalón e intentar mejorarlas, innovate, don´t imitate que suele decirse, si bien La Matilde tampoco ha sido un montaje enteramente propio, más bien una mejora de otro patrón tan afamado y tan bien acogido como lo es la Adams.

Origen

Hace algo mas de tres años y a raiz de un artículo publicado en el número 36 de Danica de marzo de 2009, Román García Mora nos describía un amplio artículo dedicado a la visión policromática de los peces y de alguna manera nos descubrió la importancia de los distintos colores en el comportamiento de estos y cómo podían ser la clave de los mayores ataques a nuestros señuelos, siendo el color rojo un color especialmente destacado en la pesca de los salmónidos.

La lectura de aquel artículo y más concretamente las ilustraciones que lo acompañaban me hicieron pensar mucho en los colores que más llamaban la atención a las truchas que solía pescar, y los tonos encendidos, como el rojo o el naranja han sido siempre muy buenos aliados a la orilla de los ríos.

Todos sabemos que el rojo pesca, pero si además lo hacemos contrastar con colores más neutros obtenemos un mayor atractivo en los artificiales, ignoro el porqué pero la experiencia así me lo demuestra.

La última ilustración del artículo mostraba un dibujo con la representación de una ninfa, un tricóptero y una efímera, los tres modelos portadores de detalles en rojo. Concretamente el dibujo de la efímera me recordó a la conocidísima Adams, de la que existe una variante con el tag en amarillo, que los americanos denominan Adams Female, pero nunca la había visto con el tag en rojo. Así que casi de inmediato me puse delante del torno y monté una versión de la Adams con un tag rojo. Pero quise ir un poco más allá, se me antojaba un poco “simplona”, además de que para pescar en los ríos asturianos no suelo dotar de alas a las moscas secas destinadas a aguas rápidas. Estuve un par de días pensando en mejorar el modelo, hasta que me di cuenta de que le faltaba brillo y realismo, y ahora parece estar mas de moda que nunca añadir brillos en las artificiales. Entonces encontré la respuesta cuando buscando entre las distintas cajas de materiales de todo tipo que tengo sembradas por casa, apareció una bolsita con fibras brillantes de cristal flash. En cuanto al toque realista, me decanté por añadir un tórax, tal y como mostraba el dibujo de Román García, y encontré la cola de faisán como material muy acertado para crear un tórax lo suficientemente abultado, ligero y por supuesto oscuro.

Y así nació esta mosca para aguas rápidas, a la que tan solo le faltaba ponerle nombre. No me rompí mucho la cabeza en ello, máxime porque solo me serviría, en princio, para anotarla en mi catálogo y distinguirla de las demás moscas; así que miré el almanaque, día 14 de marzo, Santa Matilde. Me pareció un nombre chocante para una mosca pero sonaba bien, y así lo anoté junto al cuadro de montaje.

En acción de pesca

La Matilde está pensada en principio para pescar en ríos de aguas rápidas, no hay mas que ver la cantidad de hackle que lleva, unas diez vueltas, lo que favorece su flotabilidad en las aguas más movidas de los muchos arroyos y torrentes que tenemos en España. Sin embargo es posible adaptarla a distintos escenarios manteniendo el patrón del cuerpo y modificando el nivel de flotación a base de distintos estilos de montaje, que veremos más detalladamente en las líneas siguentes.

Centrándonos en el montaje original, el modelo con hackle al estilo clásico, su empleo no difiere en absoluto del empleo del resto de moscas secas que todos conocemos. No ocurre lo mismo con su poder atrayente sobre los peces, o al menos eso ocurre en los ríos asturianos que son los que habitualmente pesco, evidentemente por vivir en la tierra que me vió nacer. De hecho, el primer día que la usé recuerdo que llegué a una pequeña poceta en el Río Cubia, en Grado, a primeros de abril y lancé la mosca en la cola de la poza, donde el agua tomaba velocidad. Al instante una bonita trucha palmera buscaba su escondrijo en las rocas sumergidas para finalmente dejarse quitar el anzuelo con sumo cuidado y volver a las aguas corriente abajo en pro de mejores momentos, cuando hubiese alcanzado un mayor tamaño. Acto seguido, y trás limpiar la mosca de restos de baba, volví a lanzar hacia la poceta, esta vez un poco más al centro, donde ésta ganaba profundidad, y clavé otra trucha de igual tamaño. En el tercer lance, también hacia el centro de la poza, clavé otra trucha, esta vez algo mayor. En estos momentos pensé que estaba repoblado el río, o bien que nadie había pasado por allí desde hacía días, pues conociendo el Cubia como lo conozco, no es frecuente sacar dos truchas tan seguidas en la misma poza. Pues ese día en que mi matilde hacía su debut perdí la cuenta de los peces que solté. He de señalar que son peces mas bien pequeños, de media montaña, donde prima más la presentación que la mosca en sí, así que aunque contento con el montaje recién estrenado, no le di demasiada importancia hasta que en las siguientes salidas de pesca opté por cambiar de escenario y probar otras aguas, con resultados también muy favorables. En las cuatro temporadas que llevo con esta mosca en mis cajas, la he probado ante eclosiones de bétidos y heptagénidos, y si bien es cierto que una pequeña oliva hubiese sido la protagonista de la jornada, la matilde ha obrado por igual, e incluso ha arrancado del fondo algunas truchas bien crecidas, de esas que no se engañan con cualquier artificial.

Y por supuesto tenía que probarla con truchas resabiadas, por lo que la probé, con muy buenos resultados, en los tramos libres sin muerte del río Cubia y del Aller, y llegado el verano en aguas del Narcea, esta vez montada en culipato y al estilo de Meana, con la que obtuve algunas truchas a primeras horas de la tarde, cuando lo mas normal en este rio es que no hagan ni caso a los modelos montados con hackle, salvo los tricópteros, máxime si aquellos están montados en anzuelos del 16 o mayores. Actualmente en el mes de Junio una matilde al estilo clásico en tamaño 16 o incluso 18 puede darnos algún reo si la pasamos por zonas de ranúnculos y por las orillas. A partir de Julio prefiero montarla en paracaídas o bien tipo emergente

Montaje

La Matilde es una mosca de conjunto, es evidente, sin embargo sus colores recuerdan mucho a ciertos imagos machos de algunos efemerópteros, con el extremo del abdomen coloreado y el resto de color blanquecino, amarillento o grisáceo, según las especies, y el tórax oscuro. Paso a continuación a detallar el montaje original de La Matilde al estilo clásico o convencional, dejando para los lectores las posibles mejoras del modelo.


Santa Matilde

Cuadro de Montaje

  • Anzuelo: TMC 100 BL # 12-16.
  • Hilo de montaje: gris medio de no mas de un 8/0.
  • Cercos: riñonada de gallo de León indio rubión.
  • Tag: floss rojo.
  • Cuerpo: dubbing de liebre o conejo gris pardo natural.
  • Tórax: herl de faisán común.
  • Brinca: una fibra de cristal flash verde claro.
  • Hackle: Brown y Grizzly, mezclados.

Paso a paso

Paso 1 Sujetamos el anzuelo al torno de montaje, de manera que la punta quede totalmente en el interior de la pinza y el vástago horizontal. Hacia la mitad de la tija comenzamos a fijar el hilo de montaje dando tres vueltas hacia la curvatura, donde fijamos un trozo de floss rojo de unos 10 cm, doblándolo por la mitad un par de veces.

Paso 2 Cortamos el floss dejando unos pocos milímetros a modo de tag, fjiamos los cercos, que deberán tener la misma longitud que la tija del anzuelo, y fijamos una fibra de cristal flash que hará las veces de brinca. Cortamos los restos de los cercos y de la brinca, hacia la mitad de la tija, así no nos quedarán diferencias importantes de grosor en el cuerpo de la mosca.

Paso 3 Formamos el dubbing sobre un bucle del propio hilo de montaje, lo enrollamos sobre el vástago y lo llevamos hasta la mitad de la tija o un poco más.

Paso 4 Enrollamos la brinca de cristal flash. Yo personalmente tiendo a recortar un poco los pelillos que quedan sueltos para darle al cuerpo una forma algo más compacta, bien antes de anillar el cuerpo o bien después.

Paso 5 Una vez formado el abdomen, fijamos unas pocas fibras de cola de faisán por su extremo fino y cuidadosamente las torsionamos entre sí con la ayuda de la pinza, de esta manera las enrollaremos mejor, sin que tiendan a separse o romperse.

Paso 6 Formamos el tórax, algo mas abultado que el abdomen, y fijamos las dos plumas de gallo, de manera que la parte brillante mire hacia atrás en las dos plumas, o bien en una de ellas y la otra con el brillo hacia adelante. En esta mosca es preferible que ambas plumas tengan fibras de la misma longitud.

Paso 7 Damos tres o cuatro vueltas de cada pluma, evitando que se monte una encima de la otra, para lo que habrá que procurar separar las vueltas de la primera pluma lo justo para que quepa el raquis de la segunda pluma. Personalmente acostumbro a enrollar primero el grizzly, aunque lo mejor es enrollar primero la que tenga el raquis más grueso.

Paso 8 Una vez enrolladas las dos plumas de cuello de gallo introducimos un trocito de tubo procedente de un bolígrafo, ranurado longitudinalmente y hacemos el nudo final, con lo que la mosca queda terminada. Conviene hacer el nudo al menos un par de veces, así, si se suelta el primero, la mosca aguantará sin deshacerse. El barnizado del nudo lo veo algo a elección del montador. Ya hace años que no barnizo ninguna y no he tenido problemas al respecto.

Paso 9 La mosca una vez terminada y peinada tras la retirada del tubo, lista para entrar en acción.Paso 9 La mosca una vez terminada y peinada tras la retirada del tubo, lista para entrar en acción.

Variantes

Aunque continúo empleando más asiduamente La Matilde en su montaje original, a lo largo del tiempo he ido probando con otros patrones de montaje sino más modernos al menos sí más efectivos si cabe para las aguas calmas y las grandes tabladas que se forman en los ríos de llanura, tales como nuestro querido Narcea, y de momento me van dando algunos peces, sobre todo en los cálidos amaneceres del verano. Y por supuesto también monté las versiones para pescar hundidas, si bien estas hasta la fecha no las tengo tan contrastadas como las versiones flotantes. Veamos algunas de ellas:

Emergente en parachute

Modelo emergente en parachute, con hackle doble de grizzly y brown sobre un poste de antrón yarn. Válido para las tabladas o bien para las corrientes de entrada y salida a los grandes pozos. Añadiendo cercos y empleando un anzuelo de mosca seca, tendremos un modelo muy bueno para pescar en las corrientes de cualquier arroyo de montaña, además de muy visible gracias a un poste de antrón yarn o poly wing.

Emergente en CDC

En este caso he sustituído el parachute por un buen mechón de cdc en color natural, para el caso en que los peces estén tomando emergentes, o bien imagos semihundidos. Me gusta en tamaños medianos y pequeños, en anzuelo tipo TMC 2487 o similar.

Ahogada española

Muy recomendable en versión ahogada al más puro estilo español. El cuerpo sigue manteniendo la misma composición que la variante en seca, mientras que el collar puede montarse en riñonada pardo crudo o bien un pardo aconchado mezclado a partes iguales con indio rubión.

Seca

Para las imitaciones de imagos de baétidos nos bastará con cambiar cercos y hackle por un tono gris claro, y el dubbing del abdomen por un color amarillento pálido o bien un crema. La brinca puede dejarse en verde pálido o bien sustituírla por un perla. El anzuelo del 16 para abajo.

Estilo de Luís Meana

También montada en el estilo del Pardón de Meana nos puede dar más de una sorpresa siempre y cuando esté bien confeccionada y navegue derecha. Para ello tendremos que escoger una pluma de riñonada de la mejor calidad y abrirla en abanico repartiendo las fibras lo mas uniformemente posible. Por supuesto, los cercos abiertos en V y bien engrasados, pues mantendrán horizontal a la mosca y evitarán la mayor tendencia de la misma a tumbarse. No conviene montarla más grande de un 14 o nos costará mucho mantenerla a flote.

Ninfa

Aunque en esta variante de ninfa lastrada de momento no he conseguido mis objetivos, he querido mostrarla con la ilusión de que algún pescador mas veterano que yo con estas artificiales le pueda sacar mayor partido. En este caso el tórax lleva el mismo dubbing que el abdomen, y el saco alar en faisán o bien en cualquier otro material al uso, como latex, rafia o cualquier pluma oscura. Las patas van montadas en riñonada pardo aconchado, si bien cabe la posibilidad de hacerlas blandas mediante fibras de pato o perdiz.

Doble Paracaídas

Mi más reciente montaje de la Matilde, válido para las distintas imitaciones de efímeras con tal de adecuar los colores y el tamaño para cada caso en particular. Se trata de un montaje con dos hackles montados en paracaídas aprovechando como postes las propias alas en fibras de riñonada de gallo de León pardo crudo, y un tórax a base de fibras de faisán que nos ayudará a mantener abiertas las alas.

Las fibras superiores las podremos recortar o simplemente atraparlas al formar el tórax. El resultado es una artificial apoyada a un lado y al otro del vástago del anzuelo y sobre los cercos abiertos en V.

De momento no he tenido ocasión de ponerla a prueba pero he querido hacerla pública por si alguien se decide a usar el patrón. Estoy seguro que os traerá grandes momentos de satisfacción, es un montaje de mi propia cuña y por tanto español, para que luego digan…¡ Buena pesca !.

José Manuel Cubero Vallejo. -jmcv-

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