Empecé a pescar en mi pueblo Villoria de Órbigo a los 4-6 años

A pescar a mosca… Pues tendría más o menos 17 años, y fue como nos paso a casi todos, por ver a otros pescadores que sacaban truchas en el Órbigo sin parar, en aquellos tiempos en que el río de mi vida se llenaba de algas y flores en verano. Pero los primeros años, como te puedes imaginar fueron desastrosos. Y empecé a competir cuando deje el remo en la etapa en que estuve trabajando en el País Vasco. Creo que fue en el año 1996 cuando comencé a competir.

No tengo escenarios, es más intentó cambiar todo lo que puedo tanto de río como de zona, para no acostumbrarme ni a las truchas ni al rio, salvo cuando entreno en concreto para un campeonato que en ese momento me paso unos días entrenando cerca del escenario de la competición.

Casi monto el 90% de mis moscas, pero claro está siempre hay cosas que compro, muchas veces por comodidad y otras para tener diferentes modelos que me den nuevas ideas.

Mi mosca favorita es sin duda la oreja de liebre con alas de culo de pato, que la uso prácticamente todo el año, pero en tamaños grandes (14) la suelo usar a principios de temporada.

La fanta, o fantina como la llamaba mi gran amigo el Farías, es probablemente la mosca más imitada de España, prácticamente la veo por todas las cajas de pescadores. Es sin duda la reina del verano, vale para todo, para pescar al agua y sobre todo para las cebadas.

La ninfa de faisán. Fue sin duda mi ninfa favorita, con ella gane muchísimos campeonatos, y aunque es un clásico, parece que ha perdido un poco de terreno, pero funciona en todo el mundo, la he probado y sigue dando peces como siempre.

El primer perdigón -ya sé que esto traerá un poco de cola pero es así-. Hace muchos años hice el famoso perdigón madera, sin duda el primer perdigón como los conocemos hoy en día; es cierto que vi a los asturianos con las ninfas que ellos llamaban chinas, que eran una bola, plomo enrollado, unas colas de Pardo y pintadas con barniz de las uñas de los chinos. Pero los perdigones como los conocemos ahora, han salido de este perdigón madera que por suerte sigue funcionando perfectamente prácticamente todo el año.

No podría precisar el tiempo, que pesco a cada modalidad, pero lo que siempre intento, y es la auténtica esencia de la pesca de competición, es pescar a lo que piquen los peces, sin desechar ninguna de las técnicas. Pero es cierto que la técnica que me produce más satisfacciones es la pesca a pez visto con pequeñas ninfas.

Siempre estoy haciendo cosas nuevas, creo que todos los pescadores lo hacemos, intentando buscar la mosca o la ninfa milagrosa, pero lo cierto es que gracias a esta inquietud, no paran de salir modelos de moscas siempre sorprendentes, tanto en diseño como en colorido.

En mis cajas, que siempre van repletas, no falta de nada, o al menos eso intento, pues no es la primera vez que busco algo y no lo llevo. Para mí lo perfecto es llevar un poquito de todo y mucho de lo que más usamos.

Jamás tiro ninguna mosca, las cuido muchísimo, intentando sobre todo que no se mojen dentro de la caja, y si se mojan las seco inmediatamente al llegar a casa para que no se oxiden. Mis cajas van absolutamente repletas de moscas, y cierto es que algunas pasan mucho tiempo dentro de ellas, y esas precisamente son las que le regalo a mis amigos.

Pablo Castro Pinos

Escrito por Admin

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