Es ya todo un tópico el argumento que trata de justificar el éxito de un montaje alegando la confianza y la insistencia en el uso del mismo. Sinceramente, creo que lo consigue. Pero, ¡ojo!, no en todos los casos.

Personalmente, intento que la pesca no se convierta en algo monótono, sin sorpresas, sin alicientes. Por ello, como muchos de nosotros, el montaje y la ilusión por probar nuevos patrones es una de esas razones por las que mantenemos la afición viva, a pesar del paso de los años. Muchos pensarán que, cuando las condiciones del río proponen el uso de imitaciones de efémeras, sólo utilizo mis pardones.  Es cierto, que toda mi experiencia se

basa en las horas de río. Soy de esos “pesaos” que dentro del agua no tienen ni hambre, ni sed, y mucho menos ganas de dar la jornada por terminada, y afortunadamente disfruto de muchos días de pesca al cabo del año. Todas esas jornadas han permitido que el PM, tras más de 20 años de evolución (prueba y error) se haya convertido, a día de hoy, en uno de los montajes más conocidos y sobre todo efectivos. Pero ahora la cosa ha cambiado, el montaje del PM ya tiene pocos secretos para mí y trato de buscar nuevas emociones. Debo de reconocer, que últimamente opto por otras imitaciones tratando de buscar nuevas sorpresas. Mis compañeros habituales de pesca saben de lo que hablo. Ellos siguen usando el PM y cuando termina la jornada, tras su éxito y mi fracaso, con cierta sorna me dicen… ¡Otra vez será Luisito! Para la próxima ocasión, ya sabes que tienes que poner… Lo cierto es que, lejos de olvidarme de él, cada jornada que pasa, ahora en manos de compañeros, a veces incluso menos expertas, me demuestra con rotundidad que en la mayoría de las ocasiones “es él quien manda”

Los secretos… Sinceramente creo que no fue un descubrimiento especial, no me considero un buen montador de moscas. El mérito lo tiene la Pluma de Riñonada de Gallo de León, la buena pluma, la mejor. En mi opinión, el mejor material del mundo para montar moscas artificiales, con las debidas reservas y excepciones… He visto demasiadas veces reaccionar a truchas, aparentemente inactivas, ante los brillantes reflejos de un buen indio acerado… El resto… Algo de imaginación y lo dicho, horas de pesca: la silueta de una ninfa –recordemos que si a una efémera le arrancásemos las alas, además de acordarse de nuestra familia, su aspecto sería el mismo que el de una ninfa-, por ello, es importante formar el tórax del insecto al montar, a pesar de que sea una mosca “seca”. Los cercos en Microffibets y las alas dispuestas en 180 grados y con una cierta inclinación –ambos aseguran que la mosca pesque el 100% de los lances al navegar equilibrada, lo que hace más efectiva aún la disposición de las alas-…

Todos sabemos de la eficacia del tricóptero de “Riñonada”, sin embargo, para imitar efémeras, no había un patrón definido en el que la pluma de “Riñonada” de GDL tuviera el papel protagonista. Se podría decir que el PM es a la efémera, lo que el tricóptero de “Riñonada” es al tricóptero, en ambos, el material estrella es la GDL, sólo que la disposición de las alas, muy parecida a la de nuestras efectivas moscas ahogadas leonesas, la hacen más letal aún.

Sé que no existe la mosca perfecta. Estoy de acuerdo con esta observación. El PM no lo es, pero os aseguro que no es mala idea tener unos cuantos en vuestras cajas.

¡En fin! Intentad montarlo –no es fácil, aunque lo parezca- y, sobre todo, probadla. Ya me contaréis.

Un saludo a todos y buena pesca.

Luis Meana.

 

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