Cuando me comentó Pakito la posibilidad de colaborar con “Mi mosca favorita”, lo primero que pensé fue….¿y cuál es mi mosca favorita?. La verdad es que hasta ese momento nunca me lo había planteado, entre otras cosas porque, a pesar de que el montaje es una actividad que me encanta, soy de la opinión de que la mosca, en general, tiene poca importancia en la pesca. La mosca que más pesca es la que más tiempo pasa en el agua, al otro lado de nuestro bajo.

Hasta hace unos años no era así. Solía pensar que aunque no fuese lo más importante, “la mosca” sí era algo fundamental para llevar a cabo una captura. Pero a raíz de conocer a varios buenos pescadores y, poco a poco, ir mejorando mi técnica de pesca (“¡no me queda ná!”….) he comprobado que la imitación en sí misma no tiene una  importancia decisiva en la mayoría de ocasiones. Por supuesto hay casos puntuales que todos conocemos donde si no llevas “la que toca”….no te comes un colín. Ya sabéis, truchas en un parado comiendo quironómidos, dípteros, etc…., una caída de hormigas de ala, grandes emergencias de tricópteros o una buena eclosión de Danicas. Pero son, como digo, ocasiones puntuales. Lo importante es, para mí y por este orden, tamaño, silueta y tono (oscuro o claro, independientemente del color que sea).

Olivita en seco

 De hecho, uno de mis habituales compañeros de pesca, gran pescador, amigo y mejor persona, me ha demostrado en multitud de ocasiones esta teoría. Siguiendo sus consejos cada vez utilizo menor número de imitaciones distintas…apenas 4 ó 5 secas y el mismo número de ninfas, eso sí, en diferentes tamaños (y pesos en el caso de las ninfas). Y la verdad es que son más que suficientes en la mayoría de las situaciones a lo largo de toda la temporada, pese a que suelo pescar en muchos ríos y muy diferentes unos de otros.

Total…¿qué cuál es mi favorita?. Pues la decisión ha sido fácil. Teniendo en cuenta que lo que más me gusta es pescar en superficie (aunque saco más truchas a lo largo del año a ninfa que a seca), la elegida es La Olivita.

La olivita es un patrón de efémera que todos utilizamos durante toda la temporada, simplemente variando ligeramente el tono oliva del cuerpo de más oscuro a más claro, a medida que avanza la campaña. La monto de diferentes maneras, más que nada por variar, por probar cosas nuevas y no aburrirme. Pero la que más uso y más peces me da todas las temporadas es la que os presento aquí. La típica emergente de efemerita, con una exhubia algo más larga de lo habitual (he comprobado que las rabilargas, como las llama otro colega y gran pescador, pescan mejor), un cuerpo en seda, rayón o body quill, y alas en CDC. Nada nuevo bajo el sol. Pero es que tengo claro que en el montaje y en la pesca en general, “menos es más”, y las cosas simples son las que mejor funcionan.

La suelo utilizar sobre cebada, aunque a veces también pescando al agua. Pesca en parados, en corrientes…., en ríos grandes de llanura, en pequeños riachuelos calizos, en ríos de montaña….., en días oscuros con lluvia, en días soleados…. Que se ceban, ¡ponles la olivita!. Lo que hacemos todos, vamos. Para mí es la auténtica todoterreno, porque hay otros colores muy buenos pero que solo funcionan en verano, o a principios de temporada, o en momentos muy concretos, pero el oliva…todo el año.

Grandes ríos regulados… perfecta en los tablones

Pequeños ríos calizos con mucha vegetación… perfecta entre las ovas

 

Ríos de alta montaña de aguas movidas… perfecta a la salida de las corrientes

Variaciones posibles, muchísimas: alas y exhubia en PLA, alas en CDC pero en spent, exhubia en avestruz natural, etc, etc. Pero este patrón, tal y como lo presento, para mí es el más versátil. En corrientes, más pluma. En parados, muy poca. Y por último, la clave para mí, como ya he comentado, es el tamaño. Siempre tirando a pequeña más que a grande, respecto a lo que haya en el río.

Imita a un gran número de efímeras distintas y es eso lo que la hace ser tan versátil (casi todos los subimagos de bétido son oliváceos, muchos efemerélidos, etc.). Si alguien no la ha probado (cosa que dudo) ya sabe….no le va a defraudar.

En aguas cristalinas, pleno junio y sol de justicia

La ficha de montaje creo que ni es necesaria, pero por si acaso ahí va:

• Anzuelo: nº 18 – 22, tija corta y buena abertura
• Seda de montaje: según época (oliva oscuro a principios y amarillo huevo a     partir de mayo o junio)
• Exhubia: Sedón (sin referencia, lo siento) oliva – grisáceo
• Brinca: Nylon Amarillo huevo (hueso en algunos casos), muy fina
• Abdomen: Seda, Rayón o Body quill (foto: Madeira 1190. También puede ser, Madeira: 1196, 1306, 1157, 1350, 1196, ó los gütermann equivalentes o body quill 32, 39, 20)
• Tórax: la misma seda o rayón del abdomen montada como dubbing (u otra algo más oscura)
• Alas: CDC natural

Vista lateral en mojado (fondo claro)

Vista lateral en mojado (fondo oscuro)

Vista inferior en mojado (fondo claro)

Vista inferior en mojado (fondo oscuro)

La olivita en la anilla mirando a su “alter ego”

Así que cuando el compañero os vuelva a decir, ¡“se están cebando”!, ya sabéis….”ponle la olivita, como siempre”.
¡Hasta la próxima!

Pepe Berdugo. -segoviano-

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