¿Cuándo, cómo y dónde empezaste a pescar con mosca?
Son cosas que no se pueden olvidar. Las aguas del Lozoya bajaban serenas y cristalinas (¡qué tiempos! ¿verdad?) Yo no sabía lo que aquel “Señor” hacía con un grueso aparejo, el cual volaba y volaba para, finalmente, posarse con la suavidad de un aquenio de los chopos. No pasaban muchos minutos sin que el Señor lograse engañar a una trucha. Cuando miré mi aparejo, mi caña, mi gusarapa crucificada en un pequeño anzuelo, sentí vergüenza.
Tenía catorce años y era un pescador de cebo apasionado, pero “aquello” (¿cómo se llamaría ese Arte…?) me deslumbró. Porfiado, mi decisión fue rotunda: pescaría como el “Señor”. Largos años pasaron manejando algo que asemejaba, muy de lejos, al Arte visto en Lozoya y, lógicamente, sin resultados. La suerte, o mi Protector celestial, hicieron que el Señor volviera a parecer y se apiadara de mí , para nombrarme caballero de tal religión: la pesca con mosca y sedal pesado.
Gracias a mister Smith tuve en mis manos un auténtico equipo de mosca, porque en España no había de nada, ni se sabía bien lo que aquello era. Gracias a mi reverenciado Maestro pude iniciar un largo camino de aprendizaje, aprendizaje que aun hoy, después de más de sesenta años, no acabó. Con el Arte de la Mosca nunca se llega al final y quien afirme ser un maestro demuestra, no más, ser un auténtico necio vanidoso del cual debemos desconfiar.

Esa senda oculta no es lo que muchos creen; con el paso de los años, el Dios de los Ríos nos va iluminando el camino hasta llegar a convertirse en una auténtica religión, “nuestra religión particular”. Pero, ¡atención! En Ella no existen dogmas, ni castigos eternos; es un Arte que debemos practicar con creciente humildad cada día, con pasión serena, con Compasion hacia todo lo que existe en el Universo, incluidos los políticos… Lo demás, lo que os han informado, quizá aprendido de personas equivocadas, aunque de buena fe, son burdas parodias de nuestro Arte, de nuestra manera de vivir y de entender las cosas. Si persevaráis en escuchar el mensaje del Agua, me daréis algún día la razón.

¿Cuáles eran las fuentes de información en aquella época?

¿Fuentes de información? Absolutamente cero: en las tiendas de pesca no sabían ni lo que era eso y en los ríos no había nadie que así pescase.

¿Qué “escuela” de pesca con mosca influyó con más fuerza en tus comienzos?

No sabría decirlo con precisión, pero pienso que la francesa, tan cercana con sus moscas a las nuestras naturales, fue la que más me inspiró. Hoy disto de ella bastante, porque intento ser trucha, ver y pensar como ella. Los hermanos franceses siguen, en su mayoría, con la idea de la imitación realística; yo con la impresionista, también real pero desde el punto de vista truchero.

Desde entonces han cambiado muchas cosas en el mundo de la pesca, las que han ido a peor son obvias, pero seguro que nos descubres alguna cuya presencia no es notoria. Y, si lo consideras, dinos alguna en la que hayas notado avances.

Bueno, creo que la gestión de pesca ha mejorado bastante, máxime en Castilla La Mancha, pionera de siempre en eso, no en vano esos gestores son pescadores con mosca…
De aquellas repoblaciones cisternarias a la idea actual de NO repoblar para conservar los endemismos, hay un abismo. Los gestores han sabido adaptar los avances mundiales en tal sentido, agregando otros propios. La lucha ha sido larga y muy ingrata, y a alguno le costó su puesto… o un traslado amistoso, que es lo mismo.
Desde luego que la Pesca se ha masificado, y no sólo en España. Eso tiene una doble vertiente: 1ª la del peligro de la mala información al nuevo pescador, permitiendo que siga una costumbre que, según están los ríos, es inadmisible. 2ª La llegada de pescadores conscientes de las circunstancias de las aguas Ibéricas. Son más educados ambientalmente y luchan por conservar lo que nos queda. Si esta lucha triunfa, los ríos podrán soportar el peso de tal masificación.

Río Tajo. Francisco Muela

Los ríos españoles y sus truchas han jugado un papel fundamental en tu vida, has presenciado como testigo en primera persona su degradación. ¿Cuáles serían los pilares básicos para recuperar lo perdido?

No, no han jugado un papel fundamental: son la razón de mi vida. Por supuesto que he visto desaparecer el 80% de los ríos trucheros, o de la transformación en piscifactorías de otros muchos, con los peligros de epidemias que eso conlleva. Ya sabemos que las granjas de animales son un foco de bacterias y virus, muchas veces incontrolables hasta en el mismo establecimiento, ¡cuánto más en las aguas libres!. No olvidemos que los cursos fluviales están más polucionados de lo deseable, y en ellos prosperan las epidemias perfectamente; realmente son un caldo de cultivo para eso. Véanse los casos de León, Asturias, etc.
En CLM ya se ha logrado mentalizar al colectivo que interfiere en esa gestión, tanto desde la administración como desde el pescador. Lo que veo bastante incompresible es el que se permita el uso de insectos adultos ¿? Si se hace para contentar a los que tal usan, mal y muy mal: el gestor tiene el deber de enseñar sin imponerse, sin amenazas, con razonamientos serios y veraces. Lo contrario es seguir con la destrucción y con el furtivismo.
Hablar de la gestión sería muy largo, pero hay algo que no debe olvidar el Hombre: NO PODEMOS ENSEÑAR A LA NATURALEZA LA MANERA DE CONSERVAR Y CRIAR TRUCHAS. O sea, que tan sólo se debería echar una mano al Río, no llenarlo de seres extraños venidos de otras cuencas que, además, no llegan a aportar nada a esas aguas. Las ansias del pescador por hacer carne son negativas contra él mismo, porque más temprano que tarde se acabará la Pesca si se sigue repoblando o celebrando absurdos consursos, para los cuales “piden” soltar carne anteriormente. Para mí, humildemente, creo en la Pesca como Arte, no como deporte.
Y los modelos que han funcionado en todo el mundo pasan por ese concepto, guste o no guste a los hambrientos… No hay pastel para tanto invitado y el pago de una licencia de pesca no cubre ni la cuarta parte de lo que cuesta criar una trucha en cautividad. Peor aun: es dinero público que también viene de personas que no son pescadores. Algún día deberían decir basta.

Tal y como entiendes la relación con los ríos y los peces, ¿por qué crees que el pescador, en gran medida, se ha desvinculado del medio dónde practica su afición?

Hay amigos que se enojan cuando digo que ya no hay pescadores. Es triste ver a esas personas equivocadas sacar carne de establecimientos comerciales. Y lo malo es que dicen que eso es pescar. Para quien ha vivido con ríos puros y salvajes, con truchas nuestras, la Pesca es otra cosa. Así opino modestamente. Asistir un día a uno de esos centros comerciales, donde se paga por kilo de peces (domesticados) es deprimente; y lo digo porque me dan pena los tales “deportistas”, privados de la maravilla de una auténtica manera de vivir la Pesca, el Río, la Naturaleza: Ellos renuncia a la verdadera Felicidad.

Río Tajo. Francisco Muela

¿Pesca sin muerte sólo con mosca o con cualquier arte?

No creo que la pesca sin muerte sea exclusiva de la mosca; basta el uso de anzuelos simples (no dobles o triples) para lograr una buena restitución del pez al agua. Los cebos naturales son, por el contrario, más peligrosos, máxime usados por personas poco avezadas a esa modalidad (la mayoría) Es muy frecuente que ese tipo de pescador novel deje el anzuelo clavado muy profundo, con el consiguiente daño, quizá irreparable. Pero es que las cucharillas con anzuelos triples o dobles no son menos dañinas que el cebo: ¿cuántos peces vemos tuertos por esa causa? Claro que también el mosquero tiene su responsabilidad, máxime al hacerse la fotito de los coj… El pez hay que devolverlo sabiendo hacerlo y RÁPIDO. Y si hablamos de anzuelos muy grandes, o de los dobles de algunas famosas y nefastas imitaciones, pues ya está todo dicho.

Tú participaste en la fundación de AEMS, dinos cuál es tu impresión general sobre el devenir de esta asociación y sobre su presente.

El AEMS nació como un ente vivo, independiente de las Federaciones, y así ha evolucionado. Debo sentirme satisfecho por haber fundado ese colectivo de pescadores conservacionistas, en unión de Luís Pliego y L. Antúnez junior, porque ante la cruel guerra que nos pusieron (incluidos los gestores antiguos, de cuyo nombre no quiero acordarme, pero que tanto daño han hecho a los ríos) la Asociación ha llegado a conseguir el Premio Nacional de Ecología, concedido ¡por los propios anti-aems! No tenían otro remedio ante la trayectoria que habíamos seguido desde los inicios. Por desgracia tuvimos entre nosotros a los “salvadores de la patria”, como llamo a los que llegan y quieren apoderarse de todo lo que otros hicieron, pero al final nos dejaron seguir nuestro camino, tras una larga y dura lucha corporativa. Sin AEMS no habría habido tramos sin muerte (Peralejos de las Truchas fue el primero); zonas declaradas reservas genéticas; sensibilización de los políticos y senadores ante el estado de las aguas; la enseñanza GRATUITA del Arte; el Plan salmón, etc. Muchos de los antiguos compañeros se marcharon y fundaron otras asociaciones meramente piscatorias, pero no abandonaron la filosofía del captura y suelta.
Es cierto que hoy estamos un poco alejados de algunas normas iniciales. Me refiero a lo referente al propio nuevo pescador, a su guía, a su enseñanza de todo lo relacionado con la Mosca, pero seguimos luchando por la Naturaleza. Incluso se ha cumplido algo que muchos no querían reconocer: que AEMS es una asociación para la conservación de los ríos, y sus asociados podían no ser pescadores necesariamente (debatido artículo de los Estatutos ante quien lo había redactado ¿?). Hoy contamos con ilustres catedráticos, biólogos, ingenieros, jueces, fiscales y otros muchos que han comprendido la urgente necesidad de asociarse para conservar lo poco que aun nos quede, sin por ello ser pescadores.
Por eso AEMS tiene futuro, aunque de siempre la militancia es escasa y los medios económicos muy bajos. Los compañeros trabajan de manera altruista siempre, quitando algún botón negro en el pasado…

Alejado como estás de España y de sus ríos (aunque bien informado) dinos qué futuro auguras a la pesca en nuestro país.
¿Futuro? Puedo preguntarte si hoy hay UN futuro para algo… No obstante, lo único que importa es el presente porque de él puede nacer unos ríos realmente RÍOS.

¿Cual es tu opinión sobre la pesca del salmón en España?

El salmón pasó a mejor vida, si hablamos de salmones autóctonos. Es una de las vergüenzas nacionales: han conseguido acabar con él. Las presas ilegales (¡hay tantas!) las redes en alta mar, la venta de ese pez en los mercados, la gestión de señores que no han sabido hacer frente a la barbarie de algunos pescadores locales, etc., han dado la puntilla a nuestras razas de salmones. Y hoy se siguen importando huevas de lejanos países, porque “hay que sacar carne y venderla”. Es triste, pero así es aunque me lapiden los “interesados” culpables que, por fortuna, no son todos los que pescan el Rey del Río.

¿Cuáles serían los consejos que darías a una persona que está empezando a dar sus primeros pasos en el mundo de la pesca con mosca?

Me indigna saber que hay escuelas de pesca con mosca que cobran buenos euros por NO enseñar nada, cuando a muchos de esos señores Maestros no les costó nada aprender. Lo pude comprobar en el pasado al acompañar a alguno de esos pobres estudiantes; ¡no sabían ni colocarse en el río, y hasta lanzaban de maneras ridículas! Noto que hay un delirio con la técnica de mosca, con equipos costosos (y muchas veces negativos) Es algo característico de los países que se quedan sin pesca. Hasta en el AEMS han fundado una escuela destinada a formar monitores, algo que no comparto por motivos que no voy a exponer. Y no es que eso sea malo; lo malo es el corazón del propio Homo sapiens, ¿me entiendes? Un monitor de lance piensa de manera foránea en la Pesca con mosca, igual que lo hacen otras escuelas extranjeras. Y es que pescar un río de América, tan enormes, nada tiene que ver con la mayoría de los Ibéricos, de dimensiones bastante más humildes. Conozco a varios campeones del ardor longitudinal que, nada más llegar al río, lanzan a distancias astronómicas; con ello consiguen ahuyentar al cercano pez, además de fastidiar al compañero que pesca cerquita…
Por mi parte, hace tiempo que he olvidado la técnica; tengo, sí, dos cañas de Sage (regaladas) que son una maravilla, tanto que ellas pescan por mí: llevan mi torpe mano. Tampoco mido las longitudes de las colas de ratas, las puntas y demás cosas. Mi equipo, repito, pesca por mí, tan negado que soy para realizar acrobacias circenses en los lances. Y es que no puedo demostrar nada, porque nada sé, además de sentirme incómodo ante otros compañeros si hago esas tonterías.
Por lo anterior, aconsejo al novel que acuda al mejor Maestro que hay: el Río. Y, no menos importante, es un compañeros que pesca a su lado, pero sin decir casi nada, de no ser alguna palabrota cuando el novatillo le estropea la trucha que le cedió…

Río Tajo. Francisco Muela

Después de llevar toda tu vida luchando por la conservación de los ecosistemas acuáticos, si tuvieras la posibilidad de formar técnicos que se ocuparan de la gestión de la pesca ¿Cuáles serían las directrices formativas que les darías?

No puedo enseñar a los biólogos nada; si algo he aprendido de la Pesca con Mosca, es la humildad de saber que no sé nada. Hay días que me quedo atónito de lo torpe que soy y de lo inteligentes que son Ellas. Cuando creo saber una cosa, el pez me da calabazas y hasta me hace cortes de aletas. Pero los fracasos son la mejor enseñanza, si se saben entender.

Has pescado durante más de seis décadas en los ríos españoles, después de todo este bagaje, ¿puedes hablarnos de las conclusiones que hayas podido sacar de esta experiencia?

¡Huy! qué cosas me pides. Yo ya no pesco como sabéis pescar vosotros. He aprendido a defender al ser vivo y a amar a la Naturaleza. Ya no soy el hombre de ayer porque el Río me enseñó a ello. De ahí que rompa muchas veces mis anzuelos para ni siquiera clavar a la trucha pequeña. Y salmones me dan pena el pescarlos, ¡después de tanto sufrimiento y peligros que han pasado para llegar a cumplir su destino! Prefiero verlos remontar obstáculos, demostrando esa fuerza y sabiduría que a todos nos da la Naturaleza y que pocos saben poseer. Sería como molestar a un moribundo.
Pero hay algo que siempre defiendo: la Pesca Con Mosca nos conduce por un camino de serenidad, de altruismo, de responsabilidad. Y lo mejor que de ella he tenido, son mis Amigos, esos que se han partido el alma luchando contra la incomprensión ibérica, contra los elitistas, contra los listillos que se aprovechan de toda la labor de los demás. Desde aquí doy las gracias a esos Amigos, porque también ellos me han hecho Feliz con su Amistad.

Redacción ConMosca

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