Mi historia con esta mosca es una historia de paciencia y tiempo. Al inicio de mi afición fue una de las primeras imitaciones adquiridas pero no sé si por el uso, las zonas de pesca que frecuento, o por otras circunstancias, la fui relegando hasta casi marginarla en detrimento de otros tipos de montaje que me iban dando alegrías.

En una de esas ocasiones en las que algunas truchas se muestran tremendamente duras

en determinadas circunstancias y hay otras que se muestran tremendamente hambrientas sin aparente motivo para que se dé esa disparidad de comportamiento, decidí sacarla de la caja y la anudé al bajo. Con total sorpresa comprobé que era franca en los resultados: si estaban perezosas las movía y si estaban voraces, variando su tamaño seleccionaba su porte, impidiendo que las truchas más pequeñas y voraces la embocaran y permitiendo así que solo los ejemplares de mayor tamaño pudieran engullirla.

Actualmente este montaje es un comodín que ha funcionado tanto en el centro de la Peninsula, como en CyL; también lo ha hecho, de un par de años a esta parte, en el Pirineo Aragonés.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=buWoASipj_o&w=640&h=480&hd=1]

Es una mosca de torrente y de aguas movidas, aunque en ciertas ocasiones también en parados o semiparados funciona, quizás debido el fuerte poder de atracción que despierta. Esta mosca, ya sea por su tamaño, su forma, o su color, puede pasar perfectamente por imitar a una hormiguita, o a un pleco. Si a esa versatilidad del montaje original en cuanto a los insectos que es capaz de imitar, le introducimos modificaciones en los cercos, los segmentos, el tórax o las alas, tendremos un montaje que responderá a una de las máximas de este tipo de pesca: que hace que se arranquen.

Por supuesto la formula originaria es perfectamente válida, pero es obligación de cada pescador extraer una formula personal en el montaje para adaptarlo a sus necesidades personales y gustos.

Es un patrón que tiene partidarios, y como en todo detractores.

En resumen, así como hay montajes que puedo utilizar más o menos según cada temporada, este es un patrón que nunca ha de faltar en mis cajas, aunque su montaje lo voy modificando haciéndolo evolucionar año tras año. Es lo que a mí me gusta denominar como ‘metamorfosis temporal’.

Ignacio Zanca García – Lozoyero

 

Escrito por Admin

Deja un comentario