Se me debería caer la cara de vergüenza por hablar de una imitación  favorita, cuando llevo 6 cajas en mi chaleco, repletas de moscas de todos los colores y sabores. Por aquello de justificarme, decir que las eclosiones y la selectividad de los peces, muchas veces obligan a afinar en colores, formas, estadios, etc y para eso hay que estar preparados.

Pero aun llevando esa cantidad de cajas, tengo mis moscas comodín y en concreto una en especial que me da todos los años la mayoría de las truchas más grandes de la temporada. Es el tricóptero pardo.

Antes de pasar a presentaros la mosca, decir que hay determinados patrones que muchas veces menospreciamos por ser comunes, sencillos, simples y pensar que las truchas los tienen más que vistos. Un tricóptero no deja de ser eso, pero como he comentado en otras ocasiones, una imitación impresionista de dicho tricóptero, con la cantidad adecuada de materiales, morfológicamente podría ser un díptero, una emergente, un saltamontes o cualquier otra cosa.

El secreto de esta mosca no está en el diseño o en los materiales en si, que dicho sea de paso, a nosotros nos resultan muy comunes; pero un mosquero americano igual mataría por conseguirlos. El secreto esta en como y donde usarla; cuestión que explicaré una vez descrita la mosca. ´

Tricóptero pardo con tejadillo hecho con fibras de Pardo Encendido.

Se trata del clásico patrón de tricóptero montado con riñonada de gallo, en este caso de de León, un material excepcional, muy especial y habitual en el montaje de nuestras imitaciones para pescar.

Vista superior del tricóptero pardo.

Tricóptero pardo de cuerpo oscuro. Ficha de montaje.

  • Anzuelo: TMC 100 SP-BL nº 16 ocasionalmente nº 18.
  • Seda de montaje: Negra 10/0.
  • Cuerpo: Dos o tres fibras de pluma de avestruz natural.
  • Tejadillo: Fibras de Riñonada de Gallo de León, pardo aconchado, pardo corzuno, pardo sarrioso, pardo flor de escoba o pardo encendido.
  • Collar: Rojo.
  • Cabeza: Negra.

Vista inferior del tricóptero pardo.

Suelo montarla muy “light” y con poco material, para que asiente bien y derive placadita en la superficie del agua. Dos fibras de avestruz para el cuerpo, enrolladas sobre una base de seda de montaje y algo de cianocrilato sin hacer gota, las fibras de algo más de media pluma de riñonada y tres o cuatro vueltas de hackle.

Dado que se trata de hablar de nuestra mosca favorita, no voy a hacer metafísica en cuanto a porque creo que funciona, pero si voy a describir los casos más habituales en los cuales la uso con efectividad. Las distintas situaciones son:

1- Cuando llego al río por la mañana, se aprecian cebas esporádicas por las orillas y no se ven insectos volando. Vale para cualquier otra hora del día, pero siempre por las orillas socavadas y con  vegetación.
2- En ríos de montaña y tramos turbulentos, para pescar al agua cuando no hay actividad en superficie y no me apetece pescar a ninfa.
3- En situaciones de cebas más o menos rítmicas de grandes truchas en las tablas lentas de ríos regulados, que pueden estar comiendo dípteros, siempre en un contexto de ausencia de eclosiones significativas.
4- En los grandes tablones de ríos regulados, con eclosiones de efemerélidos y bétidos, cuando las truchas están muy selectivas, rechazan nuestras imitaciones de dichos efemerélidos / bétidos y se están cebando en superficie con mucho frenesí. No hay nada como pasarles por los morros y entre las cebas algo diferente.
5- En cualquier atardecer en el cual empecemos a ver volar tricópteros, lanzando sobre ceba vista, aunque estas no sean explosivas y parezca que lo hacen sobre emergentes u otros estadios de insectos.

Para terminar, añadir tres cuestiones que creo que debemos tener en cuenta a la hora de utilizar esta imitación con la suficiente efectividad:

1- En primer lugar, salvo cuando comen claramente tricópteros al atardecer “chapoteando” en la superficie, es preferible, dentro de lo que el dragado nos permita,  colocar la mosca un par de metros, como poco, por encima de la ceba, para que la trucha la vea derivar desde lejos.
2- En segundo lugar, dar con el tono adecuado de pluma cuando si sepamos con certeza que están comiendo los mencionados tricópteros. Si no queremos pensar mucho, yo empezaría siempre con el pardo corzuno o el flor de escoba.
3- En tercer y último lugar y si la trucha es lo suficientemente grande, insistir e insistir sobre la ceba; pero con mesura y tranquilidad, dejándola respirar, eso si, intentarlo hasta que deje de cebarse porque ya la hemos espantado. Me ha pasado alguna vez que tanto pasar la mosca, el compañero que estaba conmigo me decía que la trucha había picado porque había creado mi eclosión particular de tricóptero pardo.

Trucha clavada con un tricóptero pardo. Mayo 2011.

Como creo que he dado a entender, mi objetivo son siempre las truchas más grandes, por encima de la cantidad de peces pescados. Esta mosca, bajo mi punto de vista, va bien para estas truchas grandes en ríos como el Orbigo, el  Narcea con sus reos, el Tormes en Galisancho, el Esla en Quintana de Rueda, el Pisuerga, el Pigüeña en Belmonte, etc, etc. Solo hay que utilizarla adecuadamente cuando veamos que es posible sacarle rendimiento…que tontería, como con cualquier mosca favorita.

Daniel Agut. -larubia-

Escrito por Admin

Deja un comentario