Iniciamos con éste una serie de artículos dedicados a uno de los objetos de más valor para el pescador: las moscas en las que confiamos.

Irán pasando por ella muchos de los pescadores que formamos esta gran comunidad que es ConMosca. Esperamos con estos artículos dar respuesta a una de las preguntas que todos nos hemos hecho al comienzo de nuestra carrera como pescadores y que, aunque ya muchos no lo preguntemos en voz alta, siempre ronda en nuestras jornadas de pesca ¿Qué mosca pongo?

Mi mosca favorita. Campurriano “El Pardón“

Ya sabemos todos que los pescadores somos algo maniáticos y más con las moscas, tenemos siempre unas pocas que son de nuestra confianza y aunque seguramente con otras pescásemos igual o quizá más, la confianza en las que son nuestras favoritas nos lleva muchas veces ir a tiro fijo.

Ya hace unos pocos años de esto, cuando yo pescaba a ahogada solía usar algunas moscas secas, quizá debido a que me gustaban mucho las corrientes y sobre todo pescar en los meses de marzo y abril al mediodía (mi trabajo me permite tener muchas mañanas y tardes libres) y necesitaba una que navegase por encima del agua y que se viese muy bien y decidí hacer varias pruebas con montajes de pardones hasta que di con uno que me dio mucha tranquilidad y bastantes peces (que todo hay que decirlo).

En aquellos años no existía esta página de ConMosca ni muchas otras que nos diesen todo hecho a la hora de ver montajes y toda clase de materiales, por lo que no teníamos tantas facilidades, así que las pruebas eran en el torno y a base de tiempo, jodiendo material y haciendo pruebas nos íbamos arreglando .

El Pardón que más conocía era el clásico de siempre, con las alas de pluma de gallo de León que iba muy bien. Pero yo necesitaba (un Velero) que flotase y se viese más en las fuertes corrientes. En alguna foto de revista vi alguno con alas de ciervo o corzo, me puse al torno y me dedique a hacerlo con diferentes materiales de cuerpo y diferentes plumas para el hackle , hasta que quede convencido qué era lo que necesitaba, luego en el río me acabo de dar la razón , las subidas en las corrientes eran tremendas (era lo que yo estaba buscando) .

Cuando empecé con esto del látigo tuve que ir cambiando algo los montajes, pues no es lo mismo usarlos para ahogada que para seca, pero con el pardón pocos cambios hice a pesar de que todo se mejora con horas en el torno. Pero desde entonces todos que me conocen y han visto los pardones de mis cajas verán que todos son con alas de corzo y con bastantes cercos, (manías que tiene uno).

Pescaran mejor o peor, pero eso es lo que llamo yo confianza en una mosca

Los materiales para el cuerpo del pardón que yo uso son seguramente los que hoy todos ya conocemos .

  • Anzuelos : 14 ,12 y 10.
  • Cuerpo: Seda (139 Gütermann) Rayón (3324 La Paleta), Lino, Liebre, etc.…
  • Brinca: Amarillo Huevo.
  • Hackle: Brown, Dun, Grizzly. (Solos y mezclados).

Como anécdotas puedo contar algunas sobre esta mosca, de los días buenos y muy buenos que he pasado con ella, como por ejemplo el año pasado en el coto s.m. de Rudagüera ( Río Saja ). Había llovido bastante, las aguas bajaban crecidas así que la mañana decidí darla por perdida. Pero por la tarde, a eso de las 17 horas, me picaba tanto el gusanillo que decidí meter los trastos en el coche y acercarme a ver el panorama, ¡y joder que panorama vi!, nada más llegar el agua bajaba algo tomada y aquello parecía una romería en las corrientes (en la tabla más tranquila ni una), así que prepare los trastos rápidamente y al río. Puse un pardón y aquello era tirar y clavar (estaban puestas las grandes, esas que no aparecen todos los días). Cuando clave casi todas las que se movían en mi orilla, y viendo que esos días no se los puede perder uno, como no llegaba a la otra orilla se me ocurrió entrar por la zona de arriba y meterme por el centro del río que cubría menos y bajar unos cuantos metros, lo conseguí y seguí clavando peces. Lo malo vino después que no había forma de subir por aquella corriente de lo que tiraba , las pase bastante putas para salir y puedo decir que ese día el bastón me libro de nadar río abajo. (De cascar el huevo, cascarle a gusto. y aquella tarde estaba pero que muy a gusto)

Cuando llegue a la orilla me senté y respire, porque ya no fumo si no en un momento cae un paquete, las pase bien putas, pero aquello que había disfrutado clavando truchas te hizo olvidar el mal malo trago.

En otra ocasión, en unas de tantas salidas por León, a pesar de ser un día poco agraciado para la pesca y para no perderlo dado que no había forma de sacar 4 peces, me puse a pescar al agua la orilla con un pardón del 10 (en León es donde más grandes los he visto), y de esas cosas que nos pasan a todos cuando no se mueven, los despistes son normales y en cuanto te descuidas salta la liebre. Lanzo el pardón, dejo de mirarlo y de repente a un metro de mi salta un truchón de órdago (vaya cabrón donde estaba) de repente veo la línea cruzar el río a una velocidad que todavía estoy mirando, cuando sacó toda la línea partió como es natural y la cara de tonto que se me quedó no estuvo mal.

En fin, lo que queda claro es que pescar con una mosca que te dé confianza es tener ganado mucho terreno, por eso casi todos tenemos media docena de moscas que son las que usamos, luego tenemos otras que usamos cuando estamos desesperados (y que la mayoría de las veces tampoco nos sacan de la quema). Entre esas seis, el “ PARDÓN “ lo considero mi mosca favorita.

Campurriano

 

Escrito por Admin

Deja un comentario