Muchos de nosotros sentimos especial predilección por estos insectos, imagino que justificada porque de ellas se alimentan los peces que normalmente pescamos (salmónidos y ciprínidos, e incluso Black bass). Y sí, lo se, se alimentan de cualquier hormiga, no solo de las aladas, hormigas de tamaños diversos y diferentes especies. Peeeeeeeeeero…lo que nos interesa, es que se alimentan de unos magníficos enjambres de hormigas aladas, voladoras, hormiguillas, o “alúas”, y eso si que es magnífico.

Los enjambres los forman hormigas macho y hembra, y a diferencia de la mayoría de las hormigas que vemos a lo largo del año, éstas, las ladas, son fértiles. Podemos encontrar hormigas cazando insectos, recolectando grano, defendiendo a su colonia o pastoreando pulgones, todo esto depende de la especie, la región, y sobre todo el lugar y función que cumplen en la colonia (obreras, exploradoras, soldados…). El apareamiento sucede durante el vuelo y después de esto los machos caen a tierra dónde normalmente no tardan mucho en morir, sin embargo, las hembras fecundadas pierden las alas convirtiéndose en reinas formadoras de nuevas colonias (como broma, con cariño y admiración al sexo opuesto, os diré que os vayáis preparando para acatar lo que nos espera, siempre son las mejor preparadas de cualquier especie).

La “eclosión” de éstos enjambres de hormigas, interesantes para el pescador a mosca, coincide con los meses de calor, tras la aparición de las lluvias. Ese magnífico aroma a tierra mojada…creo que nos sucede como al perro de Iván Pávlov, cuando llueve en Octubre y sale un día de Sol inmediatamente lo asociamos a ejércitos de hormigas.

Bueno, al grano; podemos encontrar enjambres voladores, en eclosiones lo suficientemente dignas de mención (miles de individuos), durante los mese de Mayo, Junio, Julio, Agosto, Septiembre y Octubre. La “eclosión” de hormigas es especialmente atractiva en el mes de Octubre ya que su presencia genera magníficas jornadas de pesca de ciprínidos poniendo en evidencia a un porcentaje muy elevado de los peces de los ríos y embalses. Digo lo de ciprínidos no porque le tenga tirria a muchos de los trucheros (que no quieren ver a los ciprínidos ni en pintura), si no porque para ver muchas cebadas en un río truchero basta, a priori, con cualquier eclosión de efémeras o tricópteros para levantar a las truchas del fondo, sin embargo esto no sucede a menudo en los embalses, más bien nunca. Aquí radica lo espectacular del hecho, y su consecuencia: Doña hormiga alada nos permite pescar peces que la mayoría del año no están a nuestro alcance.

Dicen que su cerebro, el de las hormigas, es uno de los mayores, si lo comparamos con diferentes especies animales (en relación a su tamaño) y se escribe mucho acerca de que están descubriendo muchas facetas de su inteligencia, así que si lo unimos a que las colonias tienen un marcado sistema matriarcal en su estructura social, dónde solo existen madres e hijas, a excepción de los zanganos (ahora me dirán que no encontraron otro nombre), y que se distribuyen mundialmente, limitadas por determinadas altitudes y latitudes extremas, que tiene grandes habilidades para la supervivencia… deberíamos ir pensando en disminuir nuestro cariño por esta especie. Sobre todo acordándome que un grupo de investigadores de la Universidad de Bristol, Inglaterra, comprobó que existe capacidad de entendimiento entre estos insectos y afirmaron que pueden aprenden comportamientos tras observar y copiar los actos de otros miembros del hormiguero con la especie Temnothorax albipennis. Y para el remate, un biólogo me contó hace tiempo que desarrollan comportamientos egoístas y corruptos, lo que las hace similares al ser humano.

Pero como no os quiero cansar con mis dilemas filosóficos, y porque no soy ningún mirmecólogo (dícese de aquel científico que estudia las hormigas), os alejo de la Biología y vamos al grano…

Empezamos con las fotos y montajes que es lo que nos gusta a todos. Toma la palabra Daniel, al que todos conocéis 😉

Hormiguitas de verano:


Hormigas aladas en el rmiguero


Enjambre copulando


Individuo muerto

Hormigas, en este caso negras, caídas en alta montaña.

Dos imitaciones, una para tablas y la otra para aguas rápidas.

HORMIGA DE ALA

Os quiero presentar esta pequeña mosca a la cual le tengo un especial cariño,  muy apta para los finales de temporada de trucha y sobre todo para el reo en verano. En acción de pesca, deberá ir siempre engrasada para mejorar su flotabilidad; es el precio de barnizado del cuerpo, resiste mucho mejor las picadas, pero requiere de un mantenimiento más cuidadoso para su adecuado trabajo en la superficie del agua.

Ficha de montaje.

Anzuelo: Tmc -100 BL del nº 20.
Seda de Montaje: Nylon color negro para la hormiga negra y color cobre para la hormiga roja.
Abdómen: Seda de montaje barnizada con head cement.
Tórax: Seda de montaje barnizada con head cement.
Brinca: No lleva.
Hackle: Gris oscuro en la hormiga negra y rojo en la hormiga roja, ambos de Metz grado 3.
Alas: Dos puntitas quemadas de pluma de gallo dun o gris claro en la negra y grizzly en la hormiga roja .
Cabeza: Seda de montaje rematada con cianocrilato.

Fijamos la seda de montaje en el anzuelo.

Con la propia seda de montaje, avanzamos hacia la curva del anzuelo y damos forma al abdomen abultando con unas cuantas vueltas de nylon.

En acción de pesca, el abdomen confeccionado solamente con la seda de montaje, tiende a desarmarse y deshilacharse a medida que se van sucediendo las picadas, estropeando la mosca y llegando a hacerla inservible para la pesca. El barnizado del mismo con head cement, lo hará mucho más duradero.

Una vez colocada la gotita de head cement, es importante moldearla con la aguja para que adopte la forma y volumen deseados. La textura es muy similar a la de la resina epoxi, no obstante endurece mucho más rápido y da menos oportunidades a la hora de rectificar errores. En ocasiones, aparecerán defectos como burbujas o “picos” en la gotita de head cement; bajo mi punto de vista, únicamente estéticos, que no tienen porque restarle efectividad a la mosca.

Gota defectuosa con pequeñas burbujas.

Antes de proceder a darle forma al tórax, es importante dejar que el abdomen endurezca lo suficiente, de lo contrario y si somos impacientes, tocaremos y deformaremos irremediablemente dicho abdomen. 5 minutos serán suficientes. El tórax se ejecutará  de la misma manera que el abdomen, primero le daremos la forma y volumen deseado.

Las alas de la imitación, serán dos puntitas de hackle dun quemadas y desbarbadas hasta tener el tamaño adecuado.

Fijamos las dos alitas en el tórax y las colocamos en la posición que queramos. Se pueden disponer de manera paralela al cuerpo (posición de reposo del insecto) o también separadas y levantadas, como si acabará de caer al agua. En este caso las colocaremos en posición de reposo.

Cortamos el sobrante de raquis de las alas, procurando que las mismas no se muevan y cubrimos con seda de montaje los restos visibles de dicho raquis.

El siguiente paso consiste en barnizar también con head cement el tórax con las alas ya montadas, dándole otra vez con mucho cuidado,  la forma que deseemos.

Tras los 5 minutos de espera para el fraguado del head cement del tórax, fijamos la plumilla del hackle.

Enrollamos el hackle con 3 vueltas nada más, dejando siempre espacio para poder confeccionar la cabeza.

La cabeza la rematamos con cianocrilato antes de cortar la seda de montaje y la hormiga queda terminada.

Imitación terminada


Trucha capturada con esta imitación

Daniel Agut -Larubia- y Pedro Cordero Pedrazo -Pedrín-

Escrito por Admin

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