Ficha de montaje:

  • Anzuelo: Partridge GRS15ST, TMC2487 o similar. Números 14,16 ó 18.
  • Hilo de montaje: Uni-thread, 8/0, gris o marrón para el cuerpo. Danville Spiderweb, u otra seda del 10/0 ó del 12/0 para el parachute
  • Abdomen: Dubbing Fly-Rite o similar. Color crema, gris, oliva…
  • Poste: Poly-yarn blanco.
  • Tórax: Una o dos fibras de pavo real.
  • Hackle: Gris.

klinkhamer

Hace bastantes años que variantes más o menos afortunadas de este modelo pueblan mis cajas. La primera vez que vi una fotografía de una Klinkhamer me quedé fascinado por una imitación en la que se conjugaban de una manera armónica y elegante varias de mis manías personales: me gustan los montajes en paracaídas, y la silueta de las moscas montadas con anzuelos de tija curva. Y además, entre los materiales de montaje siempre he sentido debilidad por el colorido y brillo natural de las plumas de pavo real. Así que muy pronto distintas versiones de esta mosca salieron de mi torno y fueron probadas en el río, con resultados bastante satisfactorios.

Lo divertido del asunto es que varios años después de estarlas usando regularmente, me enteré de que mis Klinkhamer no estaban bien montadas, y se alejaban bastante de la idea original de su creador, el pescador holandés Hans van Klinken. Yo había leído que estas moscas imitaban un tricóptero emergente, justo en el momento de romper la película superficial del agua. Consecuentemente con esta idea, mis modelos tenían un abdomen peludo y abultado, montado con un dubbing muy suelto de pelo de foca. Y sin embargo, Hans van Klinken recalca que el abdomen, montado en un dubbing sintético, debe ser fino. De esto me enteré cuando, curioseando por la red, fui a dar en una página sumamente interesante:

http://www.rackelhanen.se/eng/10029.htm

En esta dirección, y en las páginas enlazadas con ella, podemos encontrar unos interesantísimos artículos (en un inglés bastante asequible), escritos por el propio van Klinken, donde explica con todo detalle el origen, la técnica de montaje, y la forma de uso de esta mosca.

Y, efectivamente, no tardé en comprobar que el abdomen fino era un detalle más importante de lo que parece: mis imitaciones “peludas” tenían frecuentemente una fastidiosa tendencia a navegar de lado, mientras que un abdomen fino montado en un dubbing ligero se hunde inmediatamente, consiguiendo que nada más tocar el agua la artificial adopte esa postura que le hace ser tan efectiva: el abdomen hundido, bajo la superficie; el tórax justo en la película superficial, sujeto por el collar en paracaídas, y el poste blanco destacándose claramente sobre el agua, actuando como un perfecto indicador.

Otra cosa en la que no coincidía con van Klinken eran los colores. Él prefiere tonos suaves, en la gama de los grises, cremas y olivas. Y sin embargo yo soy bastante aficionado a usar una Klinkhamer en un brillante color naranja. Bien mirado, probablemente, sin saberlo, esté usando esta mosca como si fuera una atractora, pues habitualmente es mi elección para pescar al agua, cuando no hay una actividad clara por parte de los peces.

Para quien quiera leer opiniones más autorizadas que las mías, aparte de las direcciones de internet indicadas más arriba, con la información de primera mano escrita directamente por el “padre de la criatura”, un lugar muy interesante pueden ser los mensajes que se recibieron en el foro de montaje, con motivo de una discusión en torno de esta mosca. Auténticos expertos contaron allí sus experiencias, y el resultado de varias semanas de intercambio de mensajes fue sumamente atractivo.

Finalmente, un par de observaciones acerca del video. El montaje es sencillo, pero hay algunos detalles que conviene tener en cuenta (en éste, y en todos los montajes en parachute). El “poste” debe estar calzado por unas cuantas vueltas de hilo de montaje, enrolladas en un plano horizontal con respecto al anzuelo. De este modo se consigue la solidez necesaria para poder enrollar cómodamente la pluma de gallo. En cuanto al enrollamiento de ésta, hay distintos métodos, y cada montador tiene sus manías personales; pero en este caso he preferido seguir la técnica recomendada por el propio Hans van Klinken, que consiste en usar un hilo de montaje muy fino (en mi caso, con una seda del número 10 no he tenido problemas, aunque hay quien se empeña en usar hilos aún más finos), y colocar la mosca con la tija del anzuelo situada verticalmente, de modo que el poste pase a estar horizontal. De esta manera, este hilo de montaje se sujeta en la base del poste, y luego procedemos a enrollar la pluma, empezando por la parte más alejada de la tija, y después avanzando a espiras muy juntas hacia el cuerpo del anzuelo. Al llegar allí, tras cuatro o cinco vueltas de pluma, sujetamos la punta con el hilo de montaje, cortamos el sobrante, y hacemos un nudo final, con lazos muy amplios, que se cierran justo en la base de la pluma. Todo esto, que explicado con palabras queda un tanto confuso, se ve con toda claridad en el video; de todas formas, para resolver las posibles dudas siempre podremos aprovechar la excelente herramienta proporcionada por los foros.

Y un último comentario: si bien en el método de atado he seguido de cerca las instrucciones de van Klinlken, no ha sido así en los materiales: en lugar de usar unas fibras de pavo real para montar el tórax, las he sustituido por un dubbing de antron gris oscuro. De este modo el montaje gana solidez; y en la práctica, parece ser que el pavo real no es imprescindible, siempre que utilicemos un material más oscuro para montar un tórax que contraste con el abdomen.

Jesús García Azorero. – azorero-

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